y el sol cayó
Todos sabíamos lo que estaba pasando. Nos habían contado que pasaría todos los días de nuestra vida desde que nacimos. El sol había caído.
La noticia había llegado de la mano de los telediarios de la mañana de todo el mundo. Un pueblo perdido de ucrania se había despertado en plena noche calcinado.
<<Estamos en Makaarca, en la costa de Zagreb, desde las dos de la madrugada la luz inunda las calles y será así a partir de ahora. A treinta kilómetros de aquí no hay nada más que rescoldos, y estamos a cuarenta grados de sol a la sombra, pero afortunadamente no se han cumplido las previsiones de la destrucción de toda Europa, sino solo unos pocos países, y los bomberos no pueden acercarse demasiado al lugar de los hechos. El mundo está esperando pacientemente a que el sol se estabilice. Hemos conseguido hablar con el director de las operaciones, que como sabemos lleva estudiando el tema desde hace varios años, y nos ha dicho, que en cuanto lo haga podrán acercarse y comenzar a recoger la materia prima para distribuir la lumitina por todo el globo. No saben cuánto tardaran en poder acceder a la estrella, pero esperan que el mundo no tenga que estar a oscuras más que unos pocos meses. Nos informó de que la luminita de repartirá gratuitamente…>>








