SOPA DE RELATOS

Encuentra al escritor que tienes dentro

Rabioso, Pedro y el mazamorrero


-¡Emilia, cuantas veces te he dicho que amarrés a este hijueputa chandoso en el patio!

-Tranquilo mijo, él no es sino bulla…¡¡ Rabioso pal’ patio!!

Ya Emilia no es tan divertida, antes de que Pedro se fuera yo dormía a sus pies. Ahora, con el intruso, mi lugar está en el patio. Cuando él se aleja con sus gritos de sirena ella me deja entrar y comemos juntos la mazamorra que él ha preparado el día anterior. Emilia se la toma sin ganas, yo clavo la cara en el plato hasta que mi nariz toca el fondo. Cuando la desentierro tengo maíz hasta en los ojos y recuerdo cómo eran las mañanas cuando Pedro estaba en casa. Pasaba su pesada mano sobre mi cabeza, a veces también la descargaba en Emilia, que caía en medio de un espectáculo de platos rotos. Él salía dando gritos y ella salía de abajo del mesón. Después llegaba el mazamorrero y la acariciaba con sus manos lácteas ahí donde Pedro la lastimó.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (2 votos. Puntuación media: 4,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

El chico de pueblo


Él era un tipo sencillo, pero profundo y sensible. Se había criado en una familia de clase baja, pero bien situada dentro del estatus de una pequeña aldea. Su mayor aspiración era muy humilde: formar una numerosa familia con la joven de la que estaba enamorado.

Era un hombre fornido, atractivo, un ídolo para muchos chicos del pueblo, y, por ello, todas las mozas del pueblo iban tras él. Pero, aunque muchas de ellas eran chicas hermosas, su amor tenía un único destinatario.

 

Ella, sin duda, era la más bella. Aficionada a la literatura, a primera vista era encantadora. Su caminar distraído, ignorando todo cuanto sucedía a su alrededor, le daba una apariencia de ingenuidad que era capaz de bajarle todas las barreras. Le despertaba una pasión que no era capaz de controlar y, arrastrado por ella, cometió alguna que otra barbaridad.

 


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (1 votos. Puntuación media: 4,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

El mar de María


Primeros pasos

 

Agaete (isla de Gran Canaria)

29 de marzo de 1934

 

Las escasas nubes que cubrían el pequeño puerto de Las Nieves se desplazaron hacia el oeste, como atraídas por el gran disco rojo que se ocultaba tras la línea del horizonte. Los últimos rayos del sol iluminaron el enorme roque de piedra basáltica que, durante el transcurso de miles de años, el mar perfiló caprichosamente hasta hacerlo parecer un dedo índice apuntando al cielo.

Los lugareños lo denominaban «El dedo de Dios».

Al amparo de la iglesia de La Concepción, emplazada en el pequeño pueblo de Agaete, María llenaba sus pulmones por vez primera en manos de la comadre Adelita (avisada tres horas antes, ya que la niña pugnaba con fuerza por nacer).

Los hombres esperaban fuera de la casa. El parto y su preparación era cosa de mujeres.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (7 votos. Puntuación media: 5,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

El reparador de libros


- Me ganaré el sueldo reparando libros

- Nadie querrá un libro roto. Yo no te lo compraría.

- Pues me los quedaré todos. Un libro nuevo puede leerse y disfrutarse, pero no sabrá ayudarte a que lo leas.

- Sus hojas estarán más limpias y más blancas.

- Las del libro roto se alegrarán de que las leas.

- El libro roto estará desconchado, sin portada.

- Me recompensará más su belleza cuando la encuentre.

- ¿Y si el título se ha borrado o es ilegible?

- Le inventaré uno nuevo que le ajuste y al que coja un nuevo cariño.

- A veces los libros no son conscientes de que están rotos y olvidan ser agradecidos.

- Lo haré porque no podré evitar hacerlo. No hay qué agradecer.

- ¿Y si, tras todo tu esfuerzo, se lo llevan y no obtienes nada a cambio?


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (1 votos. Puntuación media: 4,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

Tu que me escuchas


 

Como cada mañana, desde hace dos años aproximadamente, me levanto pensando que en unos minutos te volveré a ver.

Me visto con la ropa más bonita que tengo para causarte buena impresión y me peino con un cepillo que me compré hace unos días porque que el viejo ya no iba muy bien.

 

La colonia está a punto de acabarse pero me da igual, porque hace tiempo que sólo me la pongo cuando te vengo a ver.

No tengo ganas de merendar, porque si no meriendo te podre ver antes, pero la barriga no piensa lo mismo y tengo que comer algo.

Salgo de casa y vengo hacia donde hemos quedado como cada mañana. Siempre estás allí antes que yo, tan guapa como siempre.

Ya te veo de lejos y me pongo muy contento, me acercando poco a poco hacia ti. Estás allí, quieta, y esperas mi llegada impaciente.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (1 votos. Puntuación media: 1,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

El amante que no te tiene


 

No se cuánto tiempo hace que nos conocemos o que intentamos hacer ver que no nos conocemos.

Me fije en ti un día que estabas en el balcón de tu casa leyendo un libro mientras tomabas un refresco, un día que no hacía mucho sol y se podia estar en el balcón sin hacer nada y contemplar la vida como pasaba por la calle .

Encontré que eras muy bonita y tenías un encanto especial, parecía como si te conociera de toda la vida.

 

Al cabo de un par de días nos encontramos al lado de mi casa y nos miramos sin decirnos nada.

Los días pasaban y yo me estaba enamorando de ti sin saber ni tu nombre, sin ni siquiera haber hablado nunca.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (1 votos. Puntuación media: 1,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

La ventana


 

 

Ya amanece, los primeros rayos de sol entran por la ventana de mi habitación, no tengo ganas de levantarme, hoy no tengo “cole”, es sábado, es uno de los días de la semana que más me gusta.

 

 

 

Mi madre entra en la habitación y me hace levantar, me ayuda a vestirme, me pone la ropa que yo elegí el día anterior.

 

Ahora vamos hacia la cocina a desayunar un poco de leche y cereales.

 

Al terminar de desayunar mi madre debe irse a trabajar y yo me quedo en la habitación, sentada en la silla del ordenador mirando por la ventana como se marcha a trabajar.

 

Por suerte tengo una vista muy bonita, desde mi habitación veo las montañas, el mar, y al lado de casa hay un puerto donde los pescadores amarran sus barquitas después de volver de pescar.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (3 votos. Puntuación media: 3,67 sobre 5)
Loading ... Loading ...

El libro


 

Hola a todos y todas:

Hoy es un día muy importante para mí me ha costado mucho llegar hasta aquí, pero por fin he podido hacer realidad uno de mis dos sueños en esta vida.

 

En primer lugar os explicaré el primero: he terminado de escribir este libro que me ha llevado unos años de mucho trabajo, y hoy, por fin, lo presento ante todos vosotros, amigos, gente que no conozco, pero que me apoyado y todos los familiares que están en esta sala.

 

Cada día cuando me levantaba, después de ducharme, cogía el ordenador y marchaba a la playa de al lado de casa y me sentaba en unas rocas donde el agua no llegaba.

Me quedaba escuchando el ruido del viento, y del mar pegando sobre las rocas; después empezaba a escribir el libro que hoy presento.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (1 votos. Puntuación media: 1,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

Un paso importante


 

Después de mucho tiempo y de reflexionar mucho, he decidido dar el paso más importante de mi vida.

 

Ahora que todo esto cambiará me vienen muchas cosas a la memoria, cosas de las que estoy muy contento y que no olvidaré nunca, y cosas que habría sido mejor que no hubieran pasado.

 

Puestos a recordar nunca olvidaré esta chica que tanto me apoyó y que fue la madre de mi único hijo.

 

Recuerdo cuando ella me llamó diciendo que nuestro hijo estaba de camino, yo enseguida me fui del trabajo y fui al hospital donde ella me esperaba para entrar a quirófano y  tener nuestro niño tan esperado.

 

Mi madre la acompañó al hospital, el niño nació sin problemas.

 

El tiempo pasaba y el niño iba creciendo y nos iba enseñando como ser padres.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (1 votos. Puntuación media: 1,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

El libro


 

Hola a todos y todas:

Hoy es un día muy importante para mí me ha costado mucho llegar hasta aquí, pero por fin he podido hacer realidad uno de mis dos sueños en esta vida.

 

En primer lugar os explicaré el primero: he terminado de escribir este libro que me ha llevado unos años de mucho trabajo, y hoy, por fin, lo presento ante todos vosotros, amigos, gente que no conozco, pero que me apoyado y todos los familiares que están en esta sala.

 

Cada día cuando me levantaba, después de ducharme, cogía el ordenador y marchaba a la playa de al lado de casa y me sentaba en unas rocas donde el agua no llegaba.

Me quedaba escuchando el ruido del viento, y del mar pegando sobre las rocas; después empezaba a escribir el libro que hoy presento.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Zapatos de tacón a las 5:30 de la mañana ( 1ª Parte )


Hola, soy Danny, y la historia que voy a contaros a continuación me ocurrió hace apenas 3 días. He decidido explicaros esto ahora ya que aún tengo los recuerdos frescos y vívidos en mi mente, aunque no creo que sea algo que pueda olvidar con facilidad. No espero que crea lo que voy a relatarle a continuación, crítico lector, pero sentía el impulso de contar lo que me sucedió aquella noche fatal.

Era un día como otro cualquiera. Me levanté a mediodía, con algo de náuseas , así que pase de la comida y salí directamente al trabajo. Desde entonces no he vuelto, pero llevaba un par de meses en un almacén de calzado femenino, de todo tipo, para cualquier ocasión. Todo sucedió con normalidad. Nada interesante que comentar sobre mi jornada laboral. Así que hagamos un pequeño salto.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (2 votos. Puntuación media: 4,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

Un dia cualquiera


 

Hoy un día cualquiera me levanto como cada mañana con la intención de ir al hospital a hacerme unas pruebas rutinarias.

Llaman a la puerta, y es una muy buena amiga que me viene a buscar para acompañarme al hospital a hacerme las pruebas para no ir solo.

 

Subo al coche, ella conduce, yo no puedo conducir.

 

De camino al centro hospitalario hablamos de muchas cosas, las noticias del día anterior, de cómo están nuestros hijos, o simplemente escuchamos la música que ha puesto en el coche.

 

Llegamos al hospital y aparcamos el coche en el parking.

 

Antes de bajar del coche escucho un trozo de canción del Joaquin Sabina que dice:

“A mis Cuarenta y diez, Cuarenta y Nueve dicen que aparento, hoy mas antes que después tengo que enfrentarme al Delicado momento …”


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

El mensaje al móvil


 

Hace unos días que vivo solo, después de convivir con mi chica más de 4 años.

 

Hará unos dos meses tuvimos una discusión después de que ella me enviara un mensaje al móvil que no iba para mí, y el mensaje decía:

 

“Hola amor nos vemos en el hotel de siempre y a la misma hora de siempre”.

 

Enseguida descubrí que no iba hacia mí ese mensaje.

 

Desde que lo recibí no paré de pensar e intentar adivinar a quién iba dirigido ese mensaje.

 

Esa noche ella llegó a las diez de la noche y hacía como si no hubiera pasado nada, seguramente no sabía que me había enviado el mensaje a mí, o si lo sabía lo disimulaba muy bien.

 

Cenamos como siempre en el comedor, y cuando íbamos a dormir le dije:


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (2 votos. Puntuación media: 1,50 sobre 5)
Loading ... Loading ...

La casa


 

 

¿Qué trabajo puede tener un pobre jubilado como yo, después de llevar más de 60 años trabajando?

Tantos días despertando a las seis y media de la mañana para ir a trabajar para ganar algo de dinero para poder sobrevivir en esta vida, y tener algo de mi propiedad para tener una jubilación tranquila.

Como cada mañana voy a andar para mantenerme en forma,  para que las piernas hagan ejercicio, no sea cosa que mi cuerpo un día diga basta y no pueda levantarme de la cama.

Suelo caminar un par de horas cada día, voy a comprar el pan, el periódico deportivo  al mercado que hacen al lado de casa donde se compran unas verduras de muy buena calidad.

Ahora estoy un poco cansado y me he sentado en este banco que ya me es familiar porque cada día que puedo vengo a descansar un rato después de dar un buen paseo.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

El paso del tiempo


 

empieza un nuevo día, justo después de sonar el despertador a la misma hora de cada día desde hace tantos años.

La chica la que me cuida cada día y me ayuda a bañarme día si día no, me ha llevado para desayunar una pasta y el café que tanto me gusta para empezar el día.

Ahora me estoy terminando de vestir, y mirando por la ventana de esta habitación veo a un chico que hace muchos años que cada día a la misma hora suele pasar por aquí delante de esta residencia para personas mayores.

Cada día cuando lo veo pienso en cómo debe ser su vida … si es rutinaria o no, porque parece serlo, siempre a la misma hora.

Ahora que, a buen seguro, que la vida le ha cambiado, ya que antes siempre pasaba por aquí solo, y ahora desde hace unos dos años pasa con una chica, que no cuesta imaginar que pueda ser su novia.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

El café


Estaba removiendo el café pensando que estaría sintiendo ese liquido después de ponerle un poquito de azúcar para no encontrarlo tan amargo, paranoias del día recién amanecido  y estando medio dormido, removía el café de un lado a otro, la cucharilla hacia ruido al chocar contra la taza.

 

Mientras miraba el periódico poco usado, por ser de los primeros clientes que le echaban el ojo, de refilón vi entrar a una pareja que se sentó un par de mesas mas allá de la mía,

 

Me quedo mirándolos un rato mientras el café sacaba un ligero humo que me dice que me puedo quemar si lo pruebo.

 

De repente la chica con el pelo corto le pidió fuego al chico que la acompañaba, con una sutil sonrisa cogió el cigarrillo con una mano mientras aquel chico mirándole a los ojos le sonrió ,mientras el cigarrillo se encendía.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

A la hora esperada


 

Era sábado, después de una dura semana de trabajo, llegaba el  momento de pasarlo muy bien, ese día había quedado con mi novia  para ir a cenar i después iríamos a la discoteca de mi pueblo a pasar la noche asta el amanecer, ella vivía en un pueblecito a unos diez minutos en coche y quedamos que ella vendría i nos encontraríamos en la entrada de mi casa.

 

Cuando llego la hora que habíamos quedado, baje a esperarla, hacia cinco minutos que estaba listo y siempre me gusta ver como llega, ver ese cuerpo deslúmbrate aparcar la moto i quitarse el casto para dejar al viento esos pelos que tan solo verlos me enamoraron.

 

Pero era raro pasaron unos diez minutos de la hora estimada y no llegaba, ella siempre solía ser puntual y me extrañaba que aun no hubiera aparecido, pero decidí esperar un rato mas, me puse a andar de un lado a otro de la acera, los minutos pasaban y ella no aparecía,


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (2 votos. Puntuación media: 3,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...

El taxista


Juan era un niño de unos cinco años, a el le gustaba mucho ir a jugar al parque con su papa, pero podía ir poco porque su padre trabajaba mucho, era taxista desde hacia unos diez años.

Cada mañana el papa de Juan se marchaba muy temprano a trabajar, por eso su abuela se encargaba de levantarlo para darle el almuerzo y acompañarlo al cole.

Le gustaba mirar los dibujos por la mañana mientras miraba los dibujos mientras la abuela le llama la atención para que se de prisa porque llegaran tarde al colegio.

El padre mientras tanto salía a trabajar, tenia el taxi aparcado delante de casa, y cada día salía deprisa para poder hacer muchos clientes, pero algunos días salía muy pronto de casa y llegaba muy tarde porque los  clientes le decían que los llevara al aeropuerto y ese estaba muy lejos.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

La discoteca


omo cada fin de semana, Martin se preparaba para salir de fiesta, se ponía su mejor ropa, se afeitaba y peinaba para estar irresistible por si aquella noche podía ligar con alguna chica.

Se dirigió como cada semana al local de siempre, pero cual fue la sorpresa al comprobar que de la noche a la mañana la discoteca tenia otro nombre.

Justo antes de entrar un guardia de seguridad le llamo la atención, Martin pregunto porque no podía entrar y el guarda le contesto que aquel día era la fiesta de los zapatos rojos, y que no podía entrar nadie si no tenia zapatos rojos, Martin sin rechistar se marcho de la entrada y volvió sin salir de fiesta a casa.

A la semana siguiente se aseguro de enterarse de que iría la fiesta de aquella semana, esa semana era la fiesta wauaihana,  durante la semana preparo su traje de wauaiano, collar de flores, camisa estampada y playeras.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (¡Vótame!)
Loading ... Loading ...

Ese fatidico segundo de cada dia


Solo unos minutos faltaban para ese odiado momento, unos segundos donde todo el miedo corría por el cuerpo de Nasser, un temblor en sus piernas impedían tener las quietas.

El pupitre donde pasaba esas cinco horas de enseñanza y una tranquilidad deseada estaba pinturreado con una pintura que era imposible de limpiar, palabras en contra de Nasser que cada vez que las veía una lagrima le caía por la mejilla, que intentaba disimular pasándose el brazo por la cara sin que nadie le viera.

Un dolor de estomago de corroía por el interior, que unido a esos nervios que cada día le llegaban a esa hora eran insoportables, algún día asta se tenia que abanicar para no caer desmayado al suelo.

Ahora solo quedaba un minuto  mas corto que largo, el temblor se volvía mas intenso y las manos no podían sujetar ese lápiz con el que terminaba de escribir una redacción que la profesora les había mandado para subir la nota de ese trimestre.


Necesita mejorarRegularBuenoExcelenteObra Maestra (3 votos. Puntuación media: 3,00 sobre 5)
Loading ... Loading ...