Las cicatrices del alma.Capitulo XI
Mi primera comunión
Por fin empezaron las lecciones y tengo que decir que no me costó mucho aprender a leer.
Para hacer la primera comunión nos tuvimos que aprender el catecismo completo, nos examinaron y no todos aprobaron. Yo además de estudiarlo bien, creo que fue mi día de suerte e incluso me felicitaron. Los aprobados la harían el mismo año, y los suspensos al año siguiente.
Llego el día tan señalado para los aprobados, y acordaron que la haríamos en la iglesia que asistían a misa mis hermanas. Me alegré mucho pensando que las podría ver de nuevo, ya que hacía mucho tiempo que no las veía.
Nos compraron unos pantalones azules y una camisa blanca y nos hizo mucha ilusión ya que aquella ropa era una novedad para nosotros.



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