La Verdadera Historia que Nunca se Supo (VeHiNuSu)
La puerta se cerró con un gran estruendo. La sala en que se encontraban resultaba fría. No estaba iluminada más que por un candelabro sobre una pequeña mesa céntrica. Era una gran sala, lo cual transmitía la sensación de que la mesa flotaba en medio de la nada, separandoles del mundo cruel e injusto. Sus encuentros esporádicos, tanto tiempo deseados y esperados, se hacían aún más interesantes al tener que ser en secreto.
El tupé negro, el bigote recortado y perfecto, el uniforme que marcaba la figura de un cuerpo, sin embargo, no muy atractivo,… cada forma de él le turbaba y a la vez le identificaba. No sentía por él un amor incondicional, más bien un gran respeto transformado en cariño, pero aún así le deseaba.







