Gafas de pasta
Mi perro me ha robado las gafas y me mira con desdén. Con cierto porte aristocrático, como si el pijama que llevo fuera indecente. Como si las rayas azules y blancas no fueran dignas o mis pantuflas indecorosas. Abre la boca y pronuncia con absoluta claridad las siguientes palabras:
-Los argumentos en contra de la locura caen con un leve susurro.
No deja de tener razón, pero prefiero seguir viviendo como si no hubiera ocurrido. Son las tres de la tarde y es mi hora de desayunar viendo las noticias.
Por ahí asoma la rubia de todos los días, me pregunto cuántas neuronas usará para leer su texto. Me dedico durante la hora que dura el telediario a buscar patrones. Crisis y Cristiano Ronaldo empiezan por “cri”. Alerta naranja por lluvias y guerra justificada me suenan las dos a berrido.











