Novela 1

CAPITULO 1

 

 

El sol estaba alto, el calor era sofocante y la gente procuraba no salir a la calle si no era necesario. Estos eran los días que un pequeño ladrón como Evan no podía disfrutar en la ciudad costera de Klahira, sin víctimas por la calle y sin bolsillos que vaciar. Llevaba toda la mañana esperando ver a alguien por la calle lo suficientemente descuidado como para no vigilar sus monedas.

Decidió que lo mejor sería volver a El Esperanzado, el orfanato en el que se había criado desde que sus padres lo abandonaron cuando él apenas tenía uso de memoria. Evan era un chico de estatura media, quizás un poco bajito para sus dieciséis años, era bastante delgado, debido a las escasas comidas que en su orfanato servían a los huérfanos. Su pelo era negro como el carbón y su piel pálida debido a la costumbre que había adquirido de andar más por la sombra que por la luz. No le gustaba la luz, le hacia daño en sus ojos, esos extraños y observadores ojos azules.

Mientras andaba hacia el orfanato iba pensando en sus cosas. Un borracho balbuceaba incoherencias, Evan le examinó- Después de todo, que fuera borracho no implicaba que fuera pobre.- Pero desechó la idea al verle buscar en el callejón que había tras la taberna algo de comida que llevarse a la boca.

-“No”-pensó- “es un simple borracho. Será mejor volver antes de que descubran mi ausencia.”

 

 

                                            ***

 

 

El Esperanzado era un lugar más o menos  cómodo donde vivir. Tenías tiempo de recreo, mucho tiempo libre y un lugar donde dormir. A Evan eso le daba igual, miraba por su ventana a los demás chicos jugar y divertirse, él prefería estar tranquilo en su cuarto, sin distracciones, deseando inútilmente que apareciera una familia para llevárselo lejos, a algún lugar donde pudiera ser alguien, donde se le conociera por algo importante…y no por ser un huérfano que salía por las noches a vaciar los bolsillos de algún descuidado que se preocupara más por los encantos de las mujeres que de sus propias monedas.

 

Evan cogió la caja que guardaba bajo el colchón para examinar el botín de toda la semana…calderilla. Miro el resto de objetos que se encontraban dentro de la caja, eran pequeñas cosas que poseía y conservaba por su significado sentimental, no por un gran valor, eran los objetos que sus padres dejaron con él en la cesta en la que le abandonaron. Si había conservado esos objetos cuando fue recogido se debía  indudablemente a que esos objetos no tenían más valor que el que Evan pudiera darles.

Una canica dorada, un disco de madera grabado del tamaño de una moneda, una fina varilla de metal, un pañuelo bordado y un trozo de un espejo formaban la lista de objetos en la caja. Ése era el último de los objetos, la caja en la que sus padres metieron estas cosas que debieron ser tan importantes para ellos, la caja tenía grabado un símbolo igual al que había bordado en el pañuelo, un circulo en cuyo interior aparecía una cara maliciosa con una mitad de la cara mas quemada para que fuera más oscura en contraste con la otra mitad, más clara. Le recordaba mucho al símbolo que había visto en algunos monjes de los que estaban exiliados en las montañas y pasaban alguna vez por los pueblos, “yin-yan” creía recordar que lo habían llamado, lo que no sabía era que significaba.

Mientras Evan estaba absorto en sus pensamientos, sonó la puerta, Evan lo guardó todo en la caja deprisa y ésta debajo de la cama, en su lugar habitual.

– Adelante- dijo.

– Evan, soy yo, Pheril- Pheril era su antiguo compañero de cuarto, tres años mayor que Evan, dejaron de ser compañeros porque a Pheril el día que cumplía los dieciocho años le ofrecieron ser cuidador de los huérfanos con sueldo y habitación propia.

– Pheril, estoy cansado, ¿qué quieres?

– Saber por qué no has bajado a cenar- abrió la puerta mientras le decía eso.

– No sabes mentir Pheril, ¿qué quieres?- era verdad, Pheril no sabía mentir, lo había demostrado en incontables ocasiones, delatando a Evan sin querer.

– Evan, estoy preocupado, hace días que sales por las noches sin avisar- “y eso sólo que tu sepas” pensó Evan- Me gustaría saber si te pasa algo… por si te puedo ayudar… seguimos siendo amigos, ¿verdad?- “no” pensó Evan. A Evan no le había sentado bien el cambio, Pheril y él siempre se burlaban de los cuidadores y siempre buscaban otras formas de ganarse la vida… pero todo ese tiempo Pheril había estado siendo un hipócrita, aceptó el puesto sin dudarlo… pero no era el único que sabía hacer de hipócrita.

– sí Pheril, seguimos siendo amigos, pero no me pasa nada.

 

 

                                             ***

 

 

El despacho estaba apenas iluminado con una vela, esto hacía que para los que no estuvieran acostumbrados les costara ver bien. Para El Grande eso no era problema, él estaba acostumbrado a ver bajo casi cualquier tipo de luz. Se quitó las gafas y se limpió el sudor de la frente, llevaba intentando descifrar el mapa que tenía encima de la mesa tres días seguidos y aún no había descubierto nada. El mapa mostraba todas las masas que formaban el mundo, pero descolocadas y con nombres distintos, lo comparó con otro mapa en el que todo aparecía de forma correcta: ahí estaban los siete continentes principales: Tushmon famoso por sus desiertos, Ashkit, Calmud, Lopea, Fröll, Sécnea y el continente helado Prígmad. La pregunta principal era el porqué alguien se había dedicado a realizar un mapa tan disparatado, no tenía ningún sentido… esta iba a ser otra larga noche para el cartógrafo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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5 Comentarios

  1. por articmasteray publicado el 01/09/2008  12:51 Responder

    Esto es un estracto de la novela que comencé a escribir, como la he dejado un poco apartada, os pido total sinceridad, colgaré más partes y, si al final veo que gusta, la continuaré escribiendo.

  2. por Lascivo publicado el 01/09/2008  14:33 Responder

    guau! desde luego, mr soviet, no dejas de sorprenderme. Me ha gustado, pero es una introducción en toda regla, y no creo que tenga una opinión formada hasta que vea una par de capítulos más. Eso sí, tiene muy buena pinta y tengo ganas de más. dame más!

  3. por Pequadt publicado el 01/09/2008  17:23 Responder

    Después de leerla he tenido que salir, por lo que tendré que releerla después para decirte alguna cosilla que no está del todo bien (para mi gusto).

    En cuanto a la historia, me ha gustado e intrigado. Espero que continúes publicando pronto las siguientes partes :D

  4. por alianar publicado el 01/09/2008  23:01 Responder

    Tiene muy buena pinta, espero el proximo capítulo!! :)

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