El acorazado

El fuego de su interior se ha extinguido y las hélices se detienen. Su orgullosa proa se desliza unos pocos metros y luego el agua comienza a lamer los costados heridos de la nave que aún se mantiene erguida y desafiante.

El acorazado se estremece al recibir un nuevo impacto. Un surtidor de espuma furiosa brota en su costado. El acero se dobla, el acero se parte. Un gemido resuena a través del metal.

El barco parece tener la mirada perdida, con sus cañones apuntando hacia la inmensidad que le rodea. Ajeno a este silencioso desafío, un destructor se aproxima para lanzar sus torpedos.

Los cuervos se congregan alrededor del caído. Algunos aviones lanzan sus bombas.

Una mancha de combustible y aceite rodea al casco. La torre se mantiene erguida pero está rodeada por el humo, un humo muy negro y espeso, casi sólido, que brota de su interior.

Una bomba atraviesa varias cubiertas y revienta en sus intestinos, y el barco comienza a escorarse a babor. Entonces gime, protesta y cruje mientras el agua se adentra, empuja y ruge furiosa.

Y entonces le arrastra, tira de él hacia abajo. La oscuridad abraza al acorazado cada vez más rápidamente, su torre está inclinada e impotente se va sumergiendo. El aire es expulsado a través de los resquicios con un furioso silbido.

El acorazado expira.

Se sumerge en la oscuridad y se convierte en una tumba.

Gonzalo López Sánchez

Gonzalo López Sánchez, nacido en Barcelona en 1987, aunque posteriormente reside en Madrid, Guadalajara y Málaga. Licenciado en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Microbiología en la misma universidad. Aficionado a la historia, los juegos de rol y la escritura de relatos breves.

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8 Comentarios

  1. por xplorador publicado el 03/03/2009  00:02 Responder

    ¿Alguna vez os habeis sentido como un barco a punto de naugragar?

    Yo sí.

  2. por Lascivo publicado el 04/03/2009  00:02 Responder

    yo también.
    Muy buena elección de metáfora.

  3. por Zilniya publicado el 06/03/2009  22:55 Responder

    Muy buena metáfora, además de dotar de vida (y muerte) a un ente inanimado.

  4. por Lezalel publicado el 08/03/2009  14:28 Responder

    Me ha gustado mucho. Esta muy bien expresada la angustia! :D

  5. por newowen publicado el 29/03/2009  14:42 Responder

    Si, si lo expresa bien y la resistencia que al final no sirve es muy expresiva.
    Fijaos que tenemos en castellano expresiones como

    además no se a vosotros pero el mar abierto de noche se me hace la "mar" de imponente. :S

  6. por newowen publicado el 29/03/2009  14:47 Responder

    Si, si lo expresa bien, la resistencia que opone al final no sirve, los ataques cuando está herido... es muy expresivo.
    Fijáos que tenemos en castellano expresiones como "estar hundido" o "salir a flote". Xplorador ha ido más allá.

    Bueno Xplorador espero que todo te vaya "viento en popa" y que sigas escribiendo. ;)

  7. por Gencevirgil publicado el 10/12/2011  17:12 Responder

    sell for more at my estore

  8. por Ladydaiquiriblues publicado el 11/12/2011  12:30 Responder

    Me gusta que personifiques el barco, me gusta las emociones con las que le has dotado -aunque no sean agradables-.
    Es en los momentos en los que nos "hundimos" en los que expresar lo que se siente exteriorizándolo en otro - perosona o cosa- puede resultar muy inspirador.
    Bien hecho :)

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