Las trompetas dejan de sonar

Las trompetas del silencio suenan al

cielo techado en barrotes de hormigón

a las ventanas y persianas grises

respirando aire de orden asfixiante.

Las mesas bailan con compas de canto

del chirrido de sillas alteradas.

Murmullo de fantasmas atrapados,

trajineo de plumas incesantes.

Lágrima corretea por mejilla,

una angustia se esconde tras las mesas.

Un timbre suena lejano, alegre.

Pies invisibles aporrean clamor

de libertad que renace al final.

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2 Comentarios

  1. por Lascivo publicado el 25/04/2009  11:12 Responder

    hum... Me cuesta entender esta poesía. También es cierto que me acabo de levantar y estoy algo zombie aún. Pero no veo muy bien por dónde van los tiros. ¿Me hechas una mano?

  2. por Antonio Rivero Díaz publicado el 25/04/2009  13:45 Responder

    Un poesía en el aula, muestra el silencio, el cielo de hormigón, la hartura de estar en clase digamos...

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