Guión Literario: La vida es un chiste.

«A fin de cuentas, todo es un chiste»
Localización: Bar Síbaris. Parque de Santa Catalina. Las Palmas de Gran Canaria. Noche.

Voz en off de Dácil:
«¡Maldita Inma! ¿Para que me hace venir hasta aquí con este puto frío si sabe que aun no va abrir? ¡Y yo sin el dichoso móvil! En peor momento se me ha ocurrido un arranque de orgullo… Aunque, viéndolo desde otro punto de vista me ahorraría el mal trago de no cogerle el teléfono a este capullo. ¡Pero eso no quita que me esté muriendo de frío!
Odio el clima de este lugar… es tan variable como la menstruación Tania… por la mañana hace 30 grados y por la noche 17… ¡No lo entiendo! Los meterólogos, mi abuela y sus amigas descartan que sea a causa del cambio climático pero en mis veinte años recuerdo primaveras calurosas, veranos infernales, otoños sofocantes e inviernos «suaves». Y cuando digo «suaves» me refiero a temperaturas que no obligan a la gente a llevar encima una camiseta, un jersey y una cazadora para protegerse.
Inma ¿Donde coño estás? ¡Es que no lo entiendo! Si sabe que hemos quedado a las siete y media… porque se empeña en levantarse a las seis de la tarde e ir a comer a un lugar donde tardan años en hacer una ensalada de col…»

Dácil se da cuenta que hay una mujer frente a ella que observa la fachada del bar, baja la vista y camina calle abajo. Cuando ha llegado al otro extremo de la calle, da media vuelta y camina calle arriba.

Vozz en off de Dácil:
«¡Vaya!Parece que no soy la única que espera por Inma y su madre. Si está dando esas vueltas es porque el bar abrirá en breve (si no es que debería estar abierto ya).

Ah… que cansancio mental… Me gustaría saber si me estará llamando ese cabrón. Espero que sí, para que comprenda de una vez que no quiero saber nada de él… Si lo hubiera sabido antes… ¿¡Por qué soy tan tonta!? Debería haber puesto fin a esa relación desde que “No sé lo que siento por ti” salió de su boca. ¡Tonta de mí! Si lo hubiera echo me hubiese ahorrado lágrimas y quebraderos de cabeza.”
Dácil observa que la mujer vuelve a estar frente a ella observando la fachada del bar, baja el rostro y prosigue su camino calle abajo.
“Calle abajo, calle arriba, calle abajo, calle arriba… buena forma de luchar contra este puto frío… no como yo que lo he sucumbido plantándome aquí, junto a un pirata de yeso. Ahora que me fijo… todos los clientes de la madre de Inma son peninsulares que van a media tarde para beber una copa de vino y leer el Marca… Nunca antes había visto a esa mujer… por no decir, que nunca antes había visto a una mujer dentro del Sibaris que no fuera la dueña y sus hijas. Pero bueno, al menos no son unos borrachos pesado pero mucho tienen que aguantar por las peleas que se originan en el bar de al lado… un antro lleno de colombianos que siempre se pelean por mujeres.”

La mujer vuelva a hacer el mismo recorrido, observando la fachada del bar:

Voz en off Dácil:
“Me recuerda al gato de mi prima Luz… siempre que cruzaba el salón se detenía a observar brevemente a mi tío Esteban y seguía su camino a cualquier punto de la casa. Ah… tengo mono de macar teclas con números… a un número en especial… ¡Pero solo para insultar! Sin embargo… ¿Que insulto me falta por decirle, por gritarle…? Le he dicho cosas realmente crueles pero aun así, no me he quedado a gusto. ¡Que sentimiento tan contradictorio! Por un lado me apetece hablar con él, pero me da tanta rabia lo que ha hecho que no me quedo a gusto insultándolo… Y por otro… me apetece no saber nada de él. Dinia cree que la mejor arma para combatir contra él es la indiferencia. No sé si es la mejor manera… solo sé que cuanto más lo pienso más me desespero…
¡Tengo que quitarme a Adal de la cabeza de una puta vez!¡Cabrón manipulador!… Ay Dios… tengo que dejar de pensar en él”
Dácil sacude la cabeza. La mujer se detiene frente a ella y observa de nuevo la fachada. Dácil suspira y le dice:
– Disculpe… ¿Usted también está esperando que abra el bar?
La mujer la mira y sonríe:
– No cariño, yo soy puta.

2 Comentarios

  1. por Lascivo publicado el 02/02/2010  10:42 Responder

    qué última frase. Le da la vuelta a todo el relato. Mientras lo leía pensaba "genial, un relato autobiográfico más, uno al que le ha dado por copiar una página de su diario", pero al llegar al final veo que para nada.

  2. por Anónimo publicado el 02/02/2010  17:03 Responder

    es que es un relato autobiográfico que algún día pasará a ser un pequeño proyecto que me ayudará a aprobar:)

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