Amar sin condiciones. Capítulo 1

Abre los ojos. Mira en dirección a la ventana. Se levanta y destapa la cortina para contemplar el increíble paisaje que forma el eclipse lunar. Hace frío. Cierra los ojos durante un minuto reflexionando sobre lo ocurrido hace varios meses. Fue un episodio increíblemente triste y traumático que nunca podrá olvidar.

Se deja llevar por el subconsciente, creando así nuevos universos que nunca había imaginado. Viaja a través del aire, a través de la luz del eclipse, de sus sentimientos, sus emociones, sus recuerdos… Por primera vez durante mucho tiempo siente la libertad mental tras el trágico suceso que pudo contemplar con sus propios ojos. ¿Qué iba a ser ahora de John? Era la persona que había cambiado su vida… con la que aprendió a ser feliz, a disfrutar de cada segundo que pasaba… Hacía que cada momento fuera único e inolvidable, al fin y al cabo con él era feliz… muy  feliz. Ya nada iba a ser lo mismo sin él.

-Amor… te quiero – susurró él – nada va a cambiar, estamos juntos a pesar de la distancia.

Kate se estremeció. Hacía ya mucho tiempo desde que no escuchaba su voz. ¡Su voz! La voz que tantas veces le había susurrado en el oído lo mucho que la amaba, la voz tierna que lo había cambiado todo, que le había hecho sentir tan amada…

– ¿Dónde estás, John? Te he echado mucho de menos. Todo ha cambiado tanto desde que tú no estás.

– No te preocupes. Amor, abre los ojos, hay una sorpresa para ti.

Mientras Kate abre los ojos se abre una cortina de luz a través de ellos. Se sorprende al encontrarse en un lugar muy llano con césped, sólo césped. ¿Cómo podía ser que hace cinco minutos estuviera asomada a la ventana y ahora estuviera allí? Observa asombrada a su alrededor. Comprueba que no hay absolutamente nada. Es un sitio increíblemente bello pero inhóspito. Se deja llevar. Deja que el viento la despeine, deja que sus emociones fluyan, que el eclipse la absorba de completo.

– No te veo. John, ¿dónde estás? – se pregunta inquieta.

– Amor, no puedes verme ni tocarme, pero puedes sentirme. Estoy a tu lado. ¡Te amo tanto! Ahora me tengo que ir, la luz me está esperando. He estado esperando mucho tiempo este momento. ¡Hoy es el día, mi amor! La luz está ahí, es verdaderamente increíble. Hoy es el día en el que voy a sentirme libre. Tú también.

– ¿De qué día hablas, John? ¿Adónde te vas? Te amo mucho, no te vayas de nuevo, ¡no me dejes!

– Amor, me tengo que ir…

Una lágrima fluyó por la suave y rojiza mejilla de Kate. Sabía que John se había marchado. Pero adonde quiera que haya ido iba a ser mucho más feliz. Una sensación de tristeza recorre su cuerpo. Se agacha para coger la rosa que había arrastrado el aire y la había dejado posada en sus pies. Sabe que es de John. Se tumba en el húmedo y suave césped y cierra los ojos. Por primera vez en mucho tiempo se había sentido orgullosa del amor que habían vivido juntos.

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NOTA: Es el primer mini relato que escribo. Soy un chico que tiene 16 años. Me apasiona el fantástico mundo de la lectura y la lectura del fantástico mundo.  Hasta la fecha no había escrito ningún relato. Me he inspirado a escribir este relato con música. Así las palabras te salen del corazón, dejas fluir tus manos a través de cada tecla sin pensarlo dos veces, el subconsciente se encarga de ello.

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1 Comentario

  1. por Yizeh publicado el 14/07/2011  16:35 Responder

    Pues para tener 16 años redactas muy bien. Es decir, que la narración es cuidada. Sin fallos ni faltas ortográficas. La historia me parece algo más mundana, como si no quisieras contar nada nuevo. También me llama la atención que uses nombres como Kate o John, ¿quizás influencia televisiva?

    En todo caso, siento curiosidad por leer más relatos tuyos, especialmente de otros géneros.

    ¡Un saludo!

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