Amiga mía

Una noche de invierno salí a tomar una copa con una amiga, y en vez de una copa fueron varias una detrás de otra sin parar.

Al amanecer decidimos despedirnos y ir cada uno  a su casa,  pero mi amiga  cambio de opinión,  quiso venir a la mía.

Al día siguiente al despertar, un cuerpo desnudo de un hombre estaba junto a mi, y al mirarle la cara era mi amiga.

Solo pude pensar que nuestra amistad no tenía porque cambiar.

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