El paso del tiempo

 

empieza un nuevo día, justo después de sonar el despertador a la misma hora de cada día desde hace tantos años.

La chica la que me cuida cada día y me ayuda a bañarme día si día no, me ha llevado para desayunar una pasta y el café que tanto me gusta para empezar el día.

Ahora me estoy terminando de vestir, y mirando por la ventana de esta habitación veo a un chico que hace muchos años que cada día a la misma hora suele pasar por aquí delante de esta residencia para personas mayores.

Cada día cuando lo veo pienso en cómo debe ser su vida … si es rutinaria o no, porque parece serlo, siempre a la misma hora.

Ahora que, a buen seguro, que la vida le ha cambiado, ya que antes siempre pasaba por aquí solo, y ahora desde hace unos dos años pasa con una chica, que no cuesta imaginar que pueda ser su novia.

Yo ya hace casi seis años que estoy viuda, mi querido marido murió de un ataque al corazón un día que estábamos paseando por el parque de al lado de nuestra casa, él ya era grande tenía 86 años, los mismos que yo tengo ahora.

Los primeros días después de su muerte me costaba mucho sacar adelante mi vida, me sentía sola, sin nadie con quien hablar …, pero poco a poco fui superando su muerte, sin dejar de pensar en él siempre.

Casi son las nueve de la noche, y no tardarán mucho en traerme la cena, mientras estoy en el balcón leyendo un libro que me ha dejado una de las chicas que trabaja la residencia.

De repente levanto la vista y veo el chico de siempre con su chica, pero la sorpresa es que detrás hay un niño pequeño de unos dos años.

El niño muy bonito al igual que su padre, el padre coge al niño de la mano para ayudarle a cruzar la calle.

Su padre de repente levanta la vista hacia el balcón donde estoy yo, leyendo el libro y sigue adelante.

Hoy hará una semana, que me detectaron un pequeño tumor  los pulmones, y me están haciendo pruebas para ver que será.

Ya sé que soy grande y no me queda mucho de vida. he vivido mucho y ahora sólo me queda un deseo por cumplir, que no sé si se hará realidad, el deseo es que un día, antes de que yo muera, pueda ver al chico que hace tantos años veo pasar por aquí, que lleve ni que sea una vez,a su hijo a ver a su abuela que soy yo.

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