¿Noche de Paz? Noche de Tristeza

La luna brillante desafiaba los rayos solares de la mañana que culminó
Aquellos amenazantes que cansaban encegueciendo a los obreros de la capital
Salario insuficiente que por un jornal navideño no crecía, más si sus gastos
El hijo adolescente no se contentaba con los gustos que antes le caracterizaban
De niño pues sus exigencias eran pueriles, simples, irrisorias, facilitones
Un auto pequeño que rodar por el suelo hasta la pared y de la pared al suelo
O un muñeco de los baratones pa reír con sus intrépidas y desafiantes aventuras
Cena navideña conformada por insípidas hallacas pues no hay real pa los aliños
Ponquesitos navideños que no poseen navidad ni en el sutil glaseado blanco
De todas maneras era feliz porque ella estaba conmigo y yo con ella y mi hijo
Noche santa bendita me haz de regalar las estrellas que cumplan mis deseos
Anhelados de otorgar a mi familia una verdadera noche de paz y felicidad
Al caminar por las calles de mi barrio me esperaron el año pasado delincuentes
Despojándome de míseras monedas que no alcanzaban ni pa una cena navideña
Las mismas que entregaba a cambio de unos panecillos de banquete embolsados
Por unas tantas otras me deleitaba con un bollo de esos sabrosos de rechupete
Torta negra con almendras, frutas confitadas y nueces si el patrón la obsequiaba
Ahora trágica noticia de que este año comeremos arepitas con mantequilla
Ni pa el queso alcanzó mi amigo si todo se llevaron y hasta un golpe me asestaron
Mejor ni recuerdo por que no fue noche de paz, ni siquiera de consolación
El vecino Pérez acostado en mueble de caoba, si gozaba de belleza en su salón
Exquisitos murales adornados, árboles de pino decorados de Miami y Nueva York
Dólares pues de la nación aun doliente que vendiese sus principios por bocados
Liquidaciones reducidas en beneficios que al gerente si premiaron con auto nuevo
Su mujer lucía vestido con pieles de animales y terciopelos adiamantados
Mientras la mía con una bata que el sastre le añadió burlistas piedras de fantasía
Recibía aquel un beso apasionado de los que te chupan el alma en segundos
Yo ni uno de esos chiquititos que a los niños de hoy les haría parecer torpes ilusos
I love you ni la muerte nos separará amado Pérez de mi vida que es solo tuya
Se oía decir a la arrogante rubia que me miraba con desprecio si me notaba salir
Mi esposa gritaba a todo leco, vale dime que es esto hasta cuando seguiremos así
Gratitud de que me sirves si solo se la veo decir a quienes reciben ostentos
Bambalinas resonantes que hice de hierro con unos peroles viejos de desechos
Árbol de cartón y estrella de lata de refresco era mi heredado arte merideño
Nos sentamos a cantar con voz ronca de sufrimiento los eternos villancicos
Dándole gracias a Dios y al niño Jesús por darnos vida, salud y esperanzas
A medio terminar nos interrumpen dos cornetas grandes con imponente sonido
Pérez siempre Pérez con botella en mano bailando gaitas sin parar el pico
Amor tráeme agua del chorro con media “amarrà” pues ni gas tenemos para hervir
Prometo que el año siguiente será mejor, hasta con champagne pa el brindis ¿sí?

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