Caminante nocturno

Entre las plazas de la ciudad camina con libertad y sobriedad, pasos ligeros e intrépidos.

Solamente sus zapatos desgastados conocen los lugares que ha pisado,desierto, caminos empedrados, calzadas.

Su hogar se halla en el horizonte. ¿Un vagabundo?, ¿Un loco?, ¿Un soñador?. Solamente él conoce la respuesta y no parece interesado en revelarla. Lo miras bajo un árbol acobijado por su sombra, absorto en sus fantasías.

¿Un perdedor?, ¿Un excéntrico?.

Dormir en la calle, caminar por las noches sin sentido ¿que habrá encontrado él, en ese mundo carentes de los bienes y derechos que la gran mayoría disfrutamos?.

Perturba mis pensamientos y debo saberlo.

Me acerque a él esa tarde y pregunte -no imaginando lo profundo de su respuesta- lo mire a sus ojos que radiaban cierta felicidad a pesar de sus vestiduras sucias y malolientes. Sin vacilar, dije:

-¿Por qué se le ve tan feliz cuando su hogar es la calle y sí apenas tiene un bocado para cada día? -confieso que sentí temor- sin embargo al escuchar mi pregunta, me miro fijamente y sonrío, tomo mi mano y dijo:

-Encontré la libertad y el poder del agradecimiento.

 

Kenson Gonzalez

Aprendiendo a escribir.Nacionalidad: salvadoreño, tierra de fuego y sangre. Buscador silencioso de letras y autores, convencido que las palabras lo ocultan y lo dicen todo. 27 años.

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