De aquellos sobrevivientes.

Ronroneaba cerca de él procurando despertarle, inmensos ojos se abrieron como compuertas. Un leve «beep» hizo que la minina saltara de la cama. Un androide y una pequeña gata son los únicos sobrevivientes de una explosión nuclear.

Leves maullidos se escuchaban en la puerta de la entrada a la casa, Axfard se acerco lentamente y tomo a la gata con sus brazos y la introdujo a un compartimiento a la altura del pecho. Ella se asomaba por una pequeña rejilla. Recorrían la ciudad en busca de alimento para su amiga y para llenar de vida aquel desierto.

Kenson Gonzalez

Aprendiendo a escribir.Nacionalidad: salvadoreño, tierra de fuego y sangre. Buscador silencioso de letras y autores, convencido que las palabras lo ocultan y lo dicen todo. 27 años.

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