Juguetes rotos

Y ahí estaba mirándome fíjamente la muñeca de trapo, me había levantado un momento a beber  agua y noté que algo me seguía por el pasillo. Cuando me di la vuelta, unos ojos totalmente oscuros y siniestros me observaban desde el suelo, sonreía, el vaso se me cayó de las manos. No podía apartar la vista de ella, ¿estaría soñando? De repente abrió la boca y dijo: “Sólo quería desearte Buenas Noches, he conseguido salir de la estantería, los demás duermen”. Al volver a mi habitación, veo a todos los muñecos mirándome con sus ojos de cristal.

Meredith

Creadora de historias, cuentos y fantasía, pasión por escribir desde la más tierna infancia.

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6 Comentarios

  1. por Eva Garcia Romo publicado el 10/01/2014  18:31 Responder

    ¡Que miedo! Felicidades. Me ha encantado

    • por Meredith publicado el 10/01/2014  23:47 Responder

      Muchas gracias Eva! Me alegro que te gustara, se agradecen los comentarios :). Un abrazo!!

  2. por sibisse12 publicado el 11/01/2014  18:35 Responder

    ¡Hola! Estaba ojeando los relatos y me he visto el tuyo ya solamente con la forma de empezar me ha encantado y si aldo de miedo da =)

    • por Meredith publicado el 11/01/2014  22:38 Responder

      Mil Gracias Sibisse! me encanta recibir comentarios y que disfrutéis con el microrrelato, me hace mucha ilusión. Un abrazo!!

  3. por newowen publicado el 25/01/2014  22:14 Responder

    Me imagino la vocecilla. Recuerdo de pequeño una casa de madera donde pasaba los veranos con una estantería llena de muñecas de porcelana. Por suerte aquellas no se movían.

    • por Meredith publicado el 26/01/2014  12:20 Responder

      La verdad que las muñecas de porcelana tienen algo que da bastante miedo, por eso se me ocurrió la historia, aunque sea una de trapo también hace el mismo efecto :D

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