Amor a primera sonrisa.

Contemplaba a la joven que, indudablemente, algo tenía distinto a las demás. Su azulada mirada penetraba en el joven y veía más allá, donde nadie antes -ni siquiera él- había llegado. Ella sonrió y, mientras andaba hacia atrás, acercándose al final del puente que terminaba en el intranquilo mar de aquella noche, sonrió, de forma íntima, solo para él. Y saltó. El joven quiso detenerla pero ya era tarde: una cola de pez, de sirena, le despedía en un lento movimiento mientras se perdía entre las olas.

Ann Madness

"Cuando me entierren por favor, no se olviden de mi bolígrafo."

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1 Comentario

  1. por Nelo publicado el 11/04/2014  09:35 Responder

    El texto está muy bien, pero quita la explicación "de sirena", porque hay que dejar adivinar al lector esa parte.
    doy mi voto

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