GALÁN DE MAR.

-Tengo cangrejo de primera, cangrejo nacional o sucedáneo -había dicho el hombre tras el mostrador.
-¿Sucedáneo? -preguntó ella.
-Sí. Tome: pruebe. Es como cangrejo, pero sin cangrejo.
La mujer no entendió qué arte de magia era aquella que engañaba a sus sentidos, pero se contentó al saber que al precio de aquel producto también le faltaba algo para ser como el del cangrejo. Compró una porción de peso, lo hizo cremoso y lo preparó untado sobre mitades de rebanada de pan moldeado. El marido llegó del trabajo al poco, tomó una de las rebanadas del sobre de cocina y la saboreó mientras se desencajaba los zapatos, abría los botones de su camisa y se acercaba a la corriente de aire de las ventanas esquineras de la cocina.
-¡Mmm! ¡Esto está buenísimo! -sentenció-. ¿Qué es? ¿Cangrejo?
La mujer lo miró vuelta desde el sofá. Pensó cuántos eran ya los años. Doce, calculó. Los años junto a aquel hombre que era como los galanes del cine, pero sin serlo.
-Sí, cariño. Y del bueno.

Alonso Ferrera

Nací el 9 de noviembre de 1979. En su momento fui la persona más joven del planeta. Fui elegido como persona del año 2006 por la revista Time. En mis ratos libres me gusta escribir y pasear en bici. De hecho, tengo los mismos Tours de Francia que Lance Armstrong.

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