EN EL CREPÚSCULO

Anciano astuto, pálido, arrugado,

exiliado de duende y seducción,

manos de raza vieja y condición,

ojos que hasta la pérdida han llorado.

 

Anciana bullidora y charlatana,

belleza fue de rasgos imperfectos,

tesoro de caricias y de afectos

que a Cupido robó su cerbatana.

 

Carísimo perfume de mujer

él se extiende, tratando de encelarla,

arcano que ella nunca ha de saber.

 

Colonia clandestina para amarla,

esa que ella consigue mantener

con el mismo secreto que él comprarla.

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