ESPERO TU VUELTA

Has tenido que ausentarte, no te ha quedado remedio,

«corto» viaje de negocios y…  para mí, interminable.

Sólo a media mañana has podido hablar conmigo, muy cortito…

me advertiste que de tarde, sería imposible hacerlo.

 

El día se me hace aburrido si tú no estás a mi lado,

¡cuánto te he echado de menos!, ¡cúanto he notado tu falta,

te buscaba en todas partes y en ninguna te encontraba,

te hablaba… y sólo yo me escuchaba, ni tu eco quedó en casa.

 

…Te darás toda la prisa para venir a dormir,

aunque sea madrugada, estás más a gusto aquí…

no te gusta nada, nada el dormir fuera de casa…

y… a mí no me gusta nada, nada el dormir sola en la cama.

 

Te dejo una carta escrita en el buzón de correos,

dirigida a : QUIEN MAS AMO.

y de remite de: QUIEN MAS TE QUIERE.

En ella te comunico que te esperaré acostada.

 

Que eso no quiere decir, que al llegar no me despiertes

por si dormida me quedo, no tengas remordimientos,

ya he pasado el día sin tí y para mí ha sido infierno,

quiero verte a cualquier hora… al verte tocaré el cielo.

 

Te digo que cuando llegues , desnudo entres en la cama

y el pijama que me envuelva, sea de flores o rayas

lo vayas desabrochando, despacito… apenas sin casi tocarme,

poquito a poco ir librando cada botón de su ojal.

 

Desabrochando ya el útimo, con suavidad y cuidado,

apartes a cada lado la tela que te ha sobrado…

dejando mi piel desnuda, que nada tape mi carne,

salvo el vaho de tu cuerpo y el que salga de tu aliento.

 

Te quedarás un minuto examinando mis pechos,

con mirada de codicia, con el más grande deseo,

con lujuria desatada, con los ojos bien abiertos,

con unas ganas inmensas de comertelos a besos.

 

Mordiendo fuerte tus labios, el de arriba y el de abajo,

haciéntote agua tu boca, con tu lengua relamiéndote,

casi cayendote babas, secándolas con tus muñecas…

como viendo dos pasteles con frambuesas adornados.

 

Irás despacio, rozando… con el revés de tus manos,

notando el calor que emana, sintiendo latir mi alma,

acariciando uno a uno, acercándote a besarlos…

sin poderte contener, sin poder frenar las ganas.

 

Yo empiezo a moverme un poco, paras…frenas y te apartas

en cuanto me quedo quieta, tú ya vuelves a la «carga»…

esta vez vas deslizando el anverso de tu mano

por debajo de la goma que sujeta mi pijama.

 

Te deslizas hacia abajo como si fuese una seda,

suavecito, despacito… hasta que llegas a ella,

con dos dedos vas abriendo los pliegues que la secuestran,

y en el húmedo canal tus dedos van resbalando…e

 

Abro los ojos, si no lo hago… muerta pensarías que estaba,

te sonrío, me sonríes y nos salen carcajadas, parecemos

dos  «chavales» jugando a hacer «cochinadas»,

Te digo :¿pero qué haces?… miro el reloj… ¡son las seis de la mañana!.

 

Nos volvemos a reir y acariciando tu cara , te la acerco

hasta la mía y te beso enamorada, atraigo tu cuerpo al mío,

como temiendo escaparas y te dejo que me hagas …

lo que te venga a tí en gana,  para eso y mucho más…

 

Soy la esclava de tu amor, sin grilletes ni cadenas,

soy libre de placer darte, libre de darte mi cuerpo,

mi corazón y mi alma… y libre de dar al tuyo

inmenso placer y  gozo que jamás te diera nadie.

 

 

 

 

 

 

 

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