Matar la inocencia

Adonis era un niño grande, alto, desgarbado y siempre vestido con una gastada gabardina de la que colgaba sujeta al cuello de esta por la espalda un enorme paraguas negro. Conocía a todo el mundo por su nombre y todos en el pueblo le conocían y querían a él. El 18 de Julio de 1936 el pregonero convocó a nerviosos toques de trompetilla a todo el pueblo en la plaza del ayuntamiento. Allí estaban el alcalde, el sargento de la Guardia Civil y una docena de hombres con camisa azul. Fue el mayor de estos el que se dirigió a los presente para comunicarles el glorioso alzamiento nacional. Adonis, ajeno a lo que significaba aquello, no dejaba de interrumpir la encendida soflama del falangista, riendo y girando sobre si mismo a modo de baile. A una señal del orador uno de sus compañeros dio varios pasos al frente hasta situarse frente a Adonis y sin más preámbulos le descerrajó un tiro en la cabeza ante la horrorizada audiencia. Adonis cayó al suelo como un muñeco de trapo, los ojos muy abiertos, en los labios la más hermosa de sus sonrisas.
Doa
Sada 18 Julio 2011

Stradivarius

Escribo desde que se hacerlo, pero es ahora que la enfermedad me ha apartado de mis obligaciones laborales cuando lo hago con más asiduidad. En realidad el escribir es una necesidad. En Abril Hércules de Ediciones ha publicado mi primera novela "Strakas-historia de una infamia",la he presentado ya en A coruña, Vigo,Valladolid y Madrid. Si os interesa podéis ver algo sobre ella en mi web o en la página de la editorial.Gracias a los que la leáis, estoy seguro de que os va a gustar. ;-))

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2 Comentarios

  1. por aurora publicado el 24/02/2014  20:50 Responder

    Ainss pobrecito Adonis, conmovedor

  2. por Stradivarius publicado el 24/02/2014  22:02 Responder

    y real Aurora, un saludo

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