El destino está escrito

Memphis, 22 de Marzo de 2014

Estimada Lucy:

Hoy, exactamente hoy, se cumplen seis meses de aquél “suceso”. Precisamente esta palabra, “suceso”, fu la que tú, mi querida Lucy, utilizaste para definir, ante los medios de comunicación, nuestro encuentro. Pero soy consciente, aunque no puedas reconocerlo públicamente, que para los dos constituyó uno de los momentos más felices de nuestras existencias. Sé que tus superiores en la Policía te obligaron, en contra de tu voluntad, a hablar mal de mí. Pero no sufras por ello. Yo conozco exactamente cuáles son tus verdaderos sentimientos hacia mí.

Quiero que sepas que no ha transcurrido un solo día sin que haya revivido aquellas horas. Cada día vuelvo a sentir aquellas mismas emociones. Y doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de haber estado junto a ti. Lo único que lamento profundamente, y por ello me culpo, es haberte dejado escapar. Un instante de debilidad por mi parte nos privó de más momentos inolvidables. Y por ello te pido disculpas. Sé que tu deber como miembro de las fuerzas de seguridad era intentar escapar. Y no te culpo por ello. Pero sé que tu deseo era el de permanecer a mi lado.

Dios es testigo de que he intentado, en diversas ocasiones, que volviéramos a estar juntos.  La mala fortuna en unos casos y mis fatales errores en otros, han impedido  hasta ahora que ese momento llegara. Y por ello te pido de nuevo disculpas. Sé que para ti esta espera debe ser extremadamente dolorosa. ¡Perdóname! Cariño, perdóname. Estoy haciendo todo lo posible.

Sabes bien, porque me conoces mejor que nadie, que no cesaré en mi empeño y que tarde o temprano nuestro tan anhelado reencuentro será una realidad. Mientras ese momento no llega, me entretengo con tus burdas sustitutas temporales. Pero estoy tranquilo porque tú eres plenamente sabedora de que no significan absolutamente nada para mí. Son simples juguetes que me ayudan un poco a hacer mi existencia más llevadera.

En el destino está escrito que retomaremos nuestra relación. Y nadie podrá evitarlo. Nadie es digno de cambiar lo que está escrito, ni tan siquiera de intentarlo.

Quiero que seas fuerte. Ten paciencia, por ti y por mí. Por nuestro futuro juntos. Te suplico que no desesperes. Cada vez es más cercano el día en que volvamos a ser felices. Y cuán más larga haya sido la espera, más dulce será nuestro reencuentro y más robustos nuestros lazos.

Tuyo desde siempre y para siempre.

K

Kevin

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