Y, sin embargo, aguardas…

Créeme:

No tengo el suficiente valor,

ni tengo el suficiente coraje,

para agradecer tu tiempo conmigo.

Y, sin embargo, sí que tengo

la suficiente cobardía

para alejarme, así, sin explicación…

Y tú aguardas.

Paciente y te callas.

Aunque sepa que el fondo,

te duela.

Y aguardas,

sin pedir nada a cambio,

sin gritos ni exigencias.

Solo pides en silencio que vuelva.

Yo lo sé.

A pesar de tus reservas,

te conozco bien,

y a mí también me duele estar así.

Y sé que yo fui

la que puso un muro entre nosotros dos.

Pasé de contarte todo

a de la noche a la mañana darte largas.

Y, sin embargo, no me has preguntado qué me pasa.

No has preguntado, ni dicho nada.

Y ahí estás, ahí aguardas,

paciente y te callas…

Aunque sepa que en el fondo de tu ser,

Te hiera.

Pero aguardas,

Sin pedir nada a cambio.

Sin gritos ni exigencias,

sólo me pides en silencio que vuelva.

Y si lo hice fue por lo que dice la gente.

La que me quiere y por nuestro bien me advierte:

<<Que a ese chico tú le gustas,

que si le creas esperanza>>.

Que si algo fuerte era lo que tú por mí sientes.

Y que yo solo veo amistad eterna,

y no te quiero dañar más, y sé que es un error quizás.

Y no me quiero alejar más pero puede que esté bien así…

¿Quién sabe si estoy obrando bien o mal? (Lo siento.)

 

Te noto presente de alguna forma,

aunque tú por miedo y yo por nada,

ya no hablemos como aquel verano,

entre las murallas…

Y sin embargo, aguardas…

paciente e implorando, silencioso,

que vuelva.

Clara Carrasco

Escritora por puro placer. A medida que crezco, maduran mis palabras y mi estilo. Residente en la bella ciudad de Salamanca, con vista de contemplar y explorar otras ciudades y culturas. Y de dejar huella de todo lo que ante mis ojos se revela.

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