SENTIR ESE ORGULLO…

Yo también sentí ese «orgullo»

pero ya hace tanto tiempo…

que me cuesta recordarlo…

y casi «olvidado» lo tengo.

Es, como si fuese un sueño.

 

No sé el cómo describirlo

sé…¡que presumía de ello!

y cuando a la calle llevaba

y al notar que la miraban

la boca se me hacía agua.

 

Y… era tan «PIZPIRETA»

no paraba ni un momento

con TODO se entretenía…

y TODO le ilusionaba…

jugaba, con aquello que encontraba.

 

No le hacían falta juguetes

ELLA se los inventaba

tapaderas de potitos

era lo que más gustaba

menos comer lo que al destapar estaba.

 

Risueña, alegre, saltarina

lista era como ardilla

comenzó a leer muy pronto

y seguía sin comer…

más los cuentos «devoraba».

 

Y fué creciendo mi niña

y se hizo alta y delgada

con un tipazo del «quince»

y una melena de «cine»

y guapa, ¡CARAMBA QUE SI ERA GUAPA!.

 

Y «mi niña» ya es mujer…

¡qué pena que haya crecido!

pequeñita la quería

para tenerla conmigo…

y ahora voló y ya no ha vuelto.

 

Y, ¿ es que no me echa de menos?

¿tanto borró de aquel tiempo?

¿no siente lo que yo siento?

¿no ve lo mucho que hice por ella?

no lo ve… ó, ¿no quiere verlo?.

 

Si algún día vuelta diera…

si en un viaje se quedara

por echarme a mí de menos

toda su vida dejara…

¡qué orgullo si ese día hubiese!.

 

Mi envidia… es envidia sana.

Cuando retornan al nido

cuando nos sienten en falta

¡eso sí que es un ORGULLO!

lo demás… es una «FARSA».

 

 

 

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