Tres cabellos


TRES CABELLOS

La llegada del jamelgo de lóbrego crespón
lo invadió todo,
arrimada al cuadrúpedo grotesco fumaba la fósil muerte
y al caminar tosía, apoyada en el rocín.
Descansaron un momento los trascritos esperpentos
apurando su pitillo, la muerte,
fue al proseguir con fachoso transitar
que a la ama de mi amor llegó la parca y su rocín
con molesta lentitud.
Del esfuerzo que a la muerte le causó
montar en lomos a mi amada en su rocín, doy fe
premiosa, y colmando mi paciencia
tres cabellos le arrancó a ella
y fue a posarlos en la palma de mi mano,
mascullando la parca antes de partir, no entendí
mascullaba en balbuceo con efluvio a nicotina
mas, el jamelgo de raquítico espesor
tiritándole las patas por la carga de mi amor
interpretó sus palabras, de la parca al chochear.
“Tres cabellos
sea el primero un cabello de dolor
incendio en el corazón
finas láminas calientes, para siempre.
Llegará el segundo, un cabello y más dolor
ermitaño despertar
soledad abominable para uno.
Al tercero, llegaré
vendré sin alma tan despacio como pueda
apurando mi tabaco débilmente”.
Nótese después de esto una aguda sequedad
en gaznate de la muerte,
separando su chaquete de pana
brilló el licor de una botella y lo bebió
(Puedo asegurar que lo bebido fue licor
comparando el gesto con mi abuelo
cuando bebía el suyo)
ama y bestia descompuestas, no expresaron nada más
sonó tan solo un eructo, digo yo, por el alcohol
y tomó camino la parca agarrada a su jamelgo
mientras fumaba tosía, y mientras tosía
bebía.

Maikel

http://ellicordelaspalabras.blogspot.com/

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