UNA NOCHE MARAVILLOSA

Cierra los ojos mi amor

y sitúate a mi lado

en dos sillas de la mano

estamos tú y yo sentados.

 

Hace una noche preciosa

nuestra lámpara es la luna

nuestro dosel es el porche

las miradas encontradas…

 

Encendemos un cigarro

y lo fumamos a medias

como lo hacíamos antes

sin casi darnos ni cuenta.

 

Retrocedemos en años

como dos adolescentes

con esa forma de amarnos

como hasta ahora lo hacemos.

 

Y, es que no ha pasado el tiempo

¿te has dado cuenta mi cielo?

seguimos siendo los mismos

viviendo los mismos sueños.

 

En tu hombro apoyando mi cabeza

como en aquel banco nuestro

y tú das una calada

que desfumas en mi pelo.

 

Y entre mis tirabuzones

sale el humo en mi cabello

me sonríes… te sonrío

nos acabamos riéndo.

 

Y empiezas a hablar de todo

lo que sabes me interesa

batallitas «picantonas»

y, algunas cosas más serias.

 

Y embelesada me tienes

entre unas cosas y otras

de vez en cuando te acercas

y me besas en la frente.

 

Me aprietas la mano fuerte

así como cien mil veces

transmitiéndome con ello

tus múltiples sentimientos.

 

Y, de la misma manera

te voy yo correspondiendo

acercándome tu mano

a la izquierda de mi pecho.

 

Para que sientas mi amor

como mi corazón late

demasiado acelerado

diciéndote que te quiero.

 

Nos besamos poco a poco

ojos, mejillas y boca

nos abrazamos muy fuerte

y el beso, es como aquel primero.

 

Así te estoy sientiendo mi vida

ahora, en este momento

como antes te sentía…

y como lo seguiré haciendo.

 

 

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