LUZ Y BRILLO

Daría un trocito de mi corazón y otro del alma

porque un cisne blanco me prestara sus alas

por ser mucho más grandes que las de un ángel

y cobijar a los que me necesitan en este instante.

 

Que cambie de suss mirada lo negro en blanco

y el brillo de esperanza que están deseando

acariciarles con el suave plumón que llevan dentro

y darles cálido calor para aliviar el  frío que padecen.

 

Hacer que su sufrir, lo compartan conmigo

para aliviar el peso del dolor que llevan dentro

que se mezclen mis lágrimas a las de ellos

que les sea más leve y suave tanto tormento.

 

Que me tiren sus mochillas a mi espalda

para respirar hondo lo que no han podido

aunque sea por muy poquitos minutos.

 

Yo, demasiada grande y acostumbrada

a llevar mucho el peso de la amargura

quisiera serles útil en estos momentos

y darles los consejos que a mí me dieron.

 

Tan difícil es superar los contratiempos

que las palabras no se oyen, aunque las grites

susurrar solamente, bajito, muy muy bajito…

que aquí estoy yo y que conmigo se cuente.

 

A todo aquel que sufra un golpe grande

me ofrezco como experta a dar consuelo

el tiempo dará paso a un cielo abierto

quedando exterminados los infiernos.

 

Que las horas y los días corran pronto

que se guarden en la mente días con brillo

el cariño y el amor que se desprende

de corazones rojos y blancas almas…

 

 

 

 

 

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