Y ME SIGUE COSTANDO (II)

Cada segundo que no estoy contigo

cada milésima que pasa de él

te echo tantísimo de menos

que se hace, si cabe, más cruel.

 

Tan acostumbrada de estar a tu lado

tenerte tan cerca, pegada a tu piel

que se hiela la mía en cuanto te alejas

y tirita mi cuerpo y mi alma también.

 

A tus ocurrencias habituada

a tus risas, a tu hacer

que no me acostumbro cielo

a tu ausencia, por pequeña que sea.

 

Eres como aquel anuncio

«la chispa de la vida» eres

más que de aquella bebida

a la que me declaro adicta.

 

Me creas más adicción

que la cafeína pura…

más es mi drogadicción

por tí, mi cielo, mi vida.

 

Cada segundo sin tí

es un suplicio sin fín

una crueldad inmensa

un dolor, un sinvivir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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