Noches de mi barrio, ¡UNA CARTA DE ODIO!

Que incomodo es mirarla a la cara, la odio con todo mi ser, la forma en la que se para, la forma en la que camina y la detestable manera en la que me mira, quiero no volverla a ver, solo quiero no tener que presenciar su implacable belleza. Eres un cumulo de deseos, errores, metas y vivencias que te hacen lo que eres, y eres bella, no me salen bien las palabras para expresarle la indescriptible repulsión que me produce el gozo que experimento cerca de usted, es una detestable paz, carente de sentido o significado, inexplicable, solo la siento y no me doy cuenta sino hasta que se acaba, quiero huir de ella y alejarme de esto, no quiero sentirme bien con nadie, no quiero que nadie sea capaz de alegrarme el día y por eso también la odio, ese tipo “Santiago” te acaba de mirar las nalgas, Yo las miro mejor, eso también lo odio, no quiero mirar a nadie con gusto, no me interesa admirarte y no quiero respetarte, quiero que seas una x, un cuerpo, un culo, pero al parecer no puedo. Te lo miro de nuevo, cuando fuiste a despedirte de esmeralda y cuando finalmente te marchaste, lo odie por un segundo, en este escrito no hay espacio para el amor, solo odio y desdén por todo aquello que quiero rechazar.

Al fin te fuiste, el espacio por fin se llena con tu ausencia y eso lo odio, ya no estas acá, ya no está su risita tonta que me hace reír ni sus miraditas bobas que me alegran, la odio cuando esta acá, la odio más cuando se va, detesto tenerla cerca, pero odio tenerla lejos, esto también soy yo un cumulo inagotable de odios, lo sé, soy un odioso inagotable insaciable e insufrible.

*Me tome un receso, quería escribir esta carta de odio con mesura y lentitud.*

Odio sus labios cuando me dice «Jorgito» pero los odio aún más cuando me dice Jorge, siento una rabia que se desborda por mis ojos y bloquea mi lengua, la odio porque no quiere mi amor ni siquiera para desperdiciarlo y perderlo, odio cuando llega o se va porque ni siquiera puedo saber cuándo podre despedirme de un simple beso en la mejilla, lo hace cuando le da la gana y cuando no solo me mira y me dice chao, se voltea moviendo el pelo y la cintura y se marcha sin mirar atrás, siempre se marcha, siempre ausente, siempre aquí y nunca acá conmigo. Hay algo que no odio, no odio no tenerte, pero odio con todo mi ser el querer, odio verla pero odio más saber que no la veré mañana, odio que me use para quitarse el dolor de cabeza, pero odio más que no me busque para hacerlo, odio que juegue conmigo, pero odio mas no ser su juguete, odio pensarla pero sé que voy a odiarme más cuando ya no lo haga, no quiero que se acabe, no quiero que se vaya, no quiero que se pierda. No puedo evitarlo, no puedo atraparla, tenerla o besarla, odio que no me deje acercarme y odiare más si me deja hacerlo solo por complacerme y no porque que quiera.

Odio tenerla y perderla, odio que eso solo pase en mi mente, odio saber que esto le va a gustar y odio saber que en 2 días lo va a olvidar y pasara a ser solo algo “lindo” que alguien alguna vez le escribió, sin significado, sin peso, sin trascendencia, odio caerle bien, odio que quiera ser mi amiga, odio buscarla en mi mente y odio aun el triple no encontrarla en mi realidad. Odio no poder enamorarme de usted pero lo que más odio por sobre todas las cosas es querer, quiero quererla y la detesto por no dejarme, odio verla y sentir que por dentro me derrito y tener que bloquear mi rostro para no poner cara de idiota, claro que detesto su belleza, su sensualidad, su carisma y su carácter, los odio porque realmente no los puedo odiar, quiero odiarla con rabia y velocidad pero quiero aún más amarla con calma y paciencia, odio saber que sonrió al leer esto porque es una sonrisa que jamás me regalara en persona, odio que me distraigan mientras le escribo.

En fin, todo lo que odio de usted realmente no lo odio, lo adoro, lo aprecio, me odio a mí por prestarle atención, por no poder verla como alguien más, por saber que usted si me ve como uno más, un turno, una ficha más del álbum y aunque odio saber que me ve así odio más que no me moleste, odio no querer controlarla, ¡ODIO! querer que sea libre y que en su libertad su elección jamás seré yo.

Odio haber escrito odio ya 50 veces cuando realmente no la odio, cada vez que escribo un Odio es solo un ******** disfrazado de maldad para no aparentar debilidad, ya van 53 veces Odio, eso son 53 veces te quiero. Son 53 veces, usted es especial para mí, ese es todo el odio que tengo para usted, usted es cien por ciento visual y yo soy cien por ciento palabras y verbos. Obviamente no nacimos para estar juntos, nacimos para odiarnos, la odio con todo mi ser… y en total fueron 55.

Mauricio García Vega

Nine

Mi nombre es Deyver Florez, mi estilo apunta a la fantasía, los dragones, los guerreros y la magia. No soy profesional y quiero mejorar, mi objetivo es plasmar relatos cortos que cuenten una historia, escritos que solos significan algo pero juntos crean algo mucho mas grande y con ello, darle peso y vida a un libro que elaboro. adicional escribo cosas como letras de canciones y relatos de acontecimientos que pasan en mi vida y la vida quienes me rodeo. espero les guste mi contenido.

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