`¡DE CÓMO TE CONOZCO, CIELO!

Tanto y tanto te conozco

que sé lo que me vas a decir

antes de que te pronuncies

pues antemano lo presiento.

 

Tanto y tanto sé de tí

y otro tanto que me lo invento

que metida en tu pensamiento

tu vida rebobino en un momento.

 

No te harán falta torturas

no hay bombillas que te cieguen

ni grifo que te haga huellas

ni el tercer grado ni el cuarto

¡tú me cantas la Travieta!… (y lo que venga)

 

Tanto y tanto estoy contigo

que me acuesto y me levanto

con tu semblante a mi lado

y con tu cuerpo enredada.

 

Y tanto y tanto te quiero

que no sé vivir sin tí

ni en sueños ni en realidades

puedo estar lejos de tí.

 

Y tanto y tanto me llenas

que de tu amor yo soy plena

el de mí hacia a tí es tan grande

que por ambos, los dos vale.

 

Contigo a la vez nací

hecha para tí gemela

no te parí vida mía

pero te conozco como si lo hiciera.

 

¡Puf, si te llego a parir!

me detienen por incesto

contener no me podría

enamorarme de tí.

 

Te adoro tanto mi vida

que peco todos los días

y por muchas penitencias

nadie me perdonaría.

 

Ni flagelando mi cuerpo

ni arañándo toda mi alma

ni piedras en los zapatos

ni chinchetas en la cara.

 

Resistiría el dolor

que eso todo me produzca

el amor sería tan grande

que caricias parecieran.

 

Tanto te adoro mi amor

que idolatrarte es muy poco

daría todo por tí, TODO

por tí, ¡yo me vendo al diablo!. ( y graris).

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