SECRETOS DE MAMA

Me pareció extraño que se parara junto a mí, pero seguí en lo mío  y lo ignore, cerré mis ojos, hice mis plegarias y unas lágrimas salieron a mi rostro, ¿por quién llora? pregunto aquel hombre, por mi madre, le dije y señale la tumba frente a ambos,  ­¿y usted a quien visita? a mi novia respondió, vengo a darle una buena noticia; ayer, me desahuciaron y dijeron que solo viviría unos  días, así que vengo a contarle que pronto estaré con ella, se agacho despacio coloco las rosas sobre la tumba, y se quedó llorando mientras yo me alejaba.

Alan del Cid
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