¿ECHAMOS UN CIGARRILLO?

En el sofá, (no de Ikea)

y cogidos de la mano

nos fumamos un pitillo

después de cenar temprano.

 

Nuestros humos se entrelazan

tú fumas rubio y yo, negro

y dando caladas grandes

nos miramos embobados.

 

Y comenzamos a hablar

yo me tumbo entre tus brazos

tú me cuentas, yo te cuento

y nos escuchamos ambos.

 

Te pregunto y no doy tiempo

a que me preguntes nada

con que tú hables me llega

dejándome ensimismada…

 

Me encanta escuchar tu voz

te metes en mis entrañas

tus historias oigo atenta

me tienes embelesada…

 

Te interrumpo de cuando en vez

no quiero perderme nada

por si alguna duda tengo

me la aclares al momento.

 

Y te miro al escucharte

como un cuento me leyeras

pendiente de tu relato

con los oídos abiertos.

 

Tú eres mi único sonido

como si una radio fueses

como una novela de serie

de aquellos antigüos tiempos.

 

Me enamoras cuando hablas

cómo pronuncias me enloca

de cómo mueves tus manos

explicándo cualquier cosa.

 

Y te miro y trás tus ojos

la imagen de tus relatos

dibujan en blanco y negro

o en mil colores de ahora.

 

Son como si fuera el NO-DO

de aquellos cines de antaño

precediendo la película

que a veces era un coñazo.

 

Eres una enciclopedia

de esas que tienen mil tomos

que cojas el que cogieras

son interesantes todos.

 

Me encanta cuando me cuentas

cuando me hablas de tu vida

de esas historias perdidas

que haces vuelvan a la vida.

 

De todos y cada uno

te hago vivir episodios

y contándolos mi vida

los vivo a tu lado todos.

 

Y ya el último pitillo

el cenicero está lleno

nos vamos a vaciarlo

y subimos a la cama.

 

Y esta noche soñaré

todo lo que me has contado

y, como contigo estaré

lo reviviré a tu lado…

 

 

 

2 Comentarios

  1. Bonita poesía. Tanto dicho en tan pocas palabras…

  2. victoria permuy dice:

    Hola Jon R.C., me alegro que te haya gustado pero me ha hecho gracia lo de «tanto dicho en tan pocas palabras…» porque me extraña lo de «pocas» porque me enrollo como un papel higiénico (pero al revés… jajaja), tengo ese defecto que no me gusta acabar y sigo y sigo pero me embalo y no soy capaz de poner freno. Un saludo.

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