Hedor nauseabundo

He de decir que ha sido sorprenderte e incluso gratificante me atrevería a decir, el descubrir la insignificante distancia que separa la profunda admiración que te profano y el hedor nauseabundo de tu presencia.
Sí, he de reconocer que estaba equivocado cuando imaginaba que sería una distancia insalvable. Pensé  que para realizar el trayecto debería ponerme en contacto con una de esas agencias “ Low cost” tan de moda últimamente .Incluso rondó por mi cabeza la posibilidad de embarcarme en una de esas pateras de lujo y hacinarme ente un montón de gestos y de caras desconocidas con sus indiferentes  y aburridas miradas.
Pero no! Por suerte descubrí que mis nuevas botas de monte eran ideales para realizar el trayecto. Unas botas, en principio, fabricadas y diseñadas para subir montañas resultaron ideales para bajar a tu repugnante infierno. Y en cuanto llegué, caí en la cuenta de que estaban tan nuevas que cuando comencé a andar.
Evidente… pues solamente dos insignificantes pasos separaban mi admiración por ti y el asqueroso olor de tu presencia.
Y sí, te sigo admirando, cada minuto un poquito más y cada hora sesenta poquitos. Te admiró porque eres capaz entre otras muchas cosas de asomarte en un balcón a gran altura y no tener  la tentación de saltar y acabar con un cerebro insano, un cuerpo sin corazón ni alma y una cara que más bien es un mazacote de hormigón.
korkox
Últimas entradas de korkox (ver todo)

3 Comentarios

  1. Yizeh dice:

    Curiosa dicotomía. Resulta bastante poético. Me ha gustado.
    Sólo le veo un fallo: «caí en la cuenta de que estaban tan nuevas que cuando comencé a andar.» Creo que lo correcto sería «tan nuevas como cuando comencé a andar».

    1. korkox dice:

      tienes razón,eso era realmente lo que quería poner,gracias por leerlo!

  2. codigo330 dice:

    Aquí, paseando por los microrelatos. Tengo una duda sobre la utilización del verbo profanar en la primera frase. ¿Es correcto usar dicho verbo como una alternativa a profesar, sentir, etc? No es por meterme con nadie, en serio, es puro interés.

    Por lo demás el relato me agrada , refleja una dicotomía curiosa, como ha dicho Yizeh . Deja ver un despecho considerable, parece estar escrito con gran disgusto y eso, efectivamente lo hace poético. Me ha gustado.

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada