La chica de los pendientes de perlas

La chica de los pendientes de perlas paseaba por el barrio. Nunca sabías si iba o venía, pero tampoco importaba demasiado; jamás me interesó su destino, sólo rezaba para que su camino pasara bajo mi ventana.

Era una chica preciosa, de esas que ves en las revistas y te preguntas dónde coño se meten cuando sales a la calle. Tenía un nombre exótico, tan exótico que no consigo recordarlo.

Pensé en casarme con ella diez o doce mil veces, aunque no creo que ella pensara nunca nada parecido. Es difícil fijarse en alguien que se esconde detrás de una ventana, y más si esa ventana está en un cuarto piso. Pensaba que si la chica de los pendientes de perlas durmiera conmigo los sábados, no tendría que pasar más domingos corriendo hacia atrás.

 

Winston
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3 Comentarios

  1. Yizeh dice:

    ¡Oh! Qué gran última frase. Fantástica. El remate perfecto para un microrrelato romántico. Genial.

  2. Ladydaiquiriblues dice:

    Tengo un amigo que dice que sólo las chicas con pendientes de perlas son «decentes»…
    Me gusta ^^

  3. Winston dice:

    Ladydaiquiriblues, tengo alguna que otra duda al respecto… pero gracias! jeje.

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