Demasiado tarde

Una enorme bola de fuego cruzó el cielo que contemplábamos e impactó en algún lugar cercano. Todo tembló y se iluminó de rojo.  La explosión  retumbó  en nuestras entrañas. Quizás fuera el fin del mundo. Terror, caos. Te pedí que fueras mi  princesa. Tus ojos ya no miraban. Tu pecho ya no suspiraría nuca más.

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