Se supone que ahora vienes a salvarme.

Ahora es cuando se supone que vienes a salvarme, a impedir que mis pies cedan al precipicio, y se tiren sin pensar, que dejan atrás un invierno más frío de lo que se forma en  su interior. Se supone que decías que vendrías a rescatarme, cuando Enero decidiese desprenderse de Febrero, llenándose la casa, de humo condensando, en donde el Dolor, seguía siendo el rey.

Podría empezar a estampar nubes, o decirte en susurros, que tus caricias ahora desgarran mi piel, por tenerte y no querer –y al revés-. Sacaría el mapamundi, con el fin de encontrarte en el relieve de las montañas, o en aquellos océanos, donde ningún barco se atreve a navegar, como siempre dijiste, huelo a exploradora, y mi vena de ella, ganaría a cualquier huracán que quisiese impedir encontrarte.

No diré por donde empezaría a buscarte, ni siquiera sé si algún día, los monstruos conseguirán que me suicide en un mar más grande que tus ojos, no obstante, espero que des por sentado, que cuando acabe Invierno de fumarse su cigarro, yo estaré en aquella ventana, esperando a que vuelvas, con tu sonrisa de Octubre, y tu mirada de Agosto.

Anima

Donde la tinta se transforma en palabras. Alma en prosa; componiendo versos, a través de sueños rotos, y corazones en reparaciones.

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