PRESIDIARIA EN UN AMOR

Amarrada a tí me tienes

atada de pies y manos…

cerrada como en la celda

que no quiero que se abra.

 

Y que en sus cuatro paredes

quiero quedarme ya siempre

no me hacen falta ventanas

ni candados en la puerta…

 

Esperarte cada día…

que tu alimento me traigas

respirar sólo tu aliento…

y que me abrigue tu cuerpo.

 

Presa me has hecho de tí

de tus besos de tus manos

ya no pienso por mí sóla…

sino a través de tu alma.

 

De mi libertad privada

de tí,  yo vivo atrapada

ocupas mi pensamiento

sin apenas darle tregua.

 

De por vida encarcelada

con eslabones fundidos

en una cadena larga…

de la que a tí estoy atada.

 

Me tienes dentro de un puño

del que te suplico abras…

cuando necesite amarte…

o cuando a tí te apetezca.

 

Que nadie dicte anmistía,

que no se le ocurra a nadie

nunca saldré de tu cárcel…

¡quiero ser… tu presa fácil!

 

Que me sentencien mi vida

a una cadena perpetua…

que me condenen por siempre

a estar de tí… dependiente.

 

A sólo permitir verte…

al estar contigo a solas

a un bis a bis cada día…

o quizás… ¡a cada hora!.

 

Condenada a tí por siempre

y a cumplirla a raja tabla…

ya que por quererte tanto

quebranté todas las leyes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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