NOSTALGIA

Como eco han quedado en mí

tus últimos tiernos «te quiero»

no los conté vida mía

pero para mí fueron cientos…

 

En el momento preciso

me consolaste con ellos

y aún siento tu voz

en mi alma y en mi cuerpo.

 

Me suenan cientos de veces

como he sentido contarlos

¡cuánto los necesitaba!

¡cuánto te sigo queriendo!.

 

Me pongo muy «tontorona»

ya me conoces mi cielo

ya te he dicho muchas veces

que me enterneces un h—-.

 

Y las lágrimas me salen

como cuando se abre un grifo

que se te pasa de rosca

y no eres capaz de pararlo.

 

Ese efecto es el que haces

pienso en tí y mis sentimientos

afloran en un momento

y son alegres y tristes.

 

La nostalgia se apodera

de mi corazón, del alma

y en mi mente se confunde

en ayer, hoy… y el mañana.

 

Y a veces me desespero

no sé dónde estoy ahora

y me pierdo en laberinto

y me pongo «lloricona».

 

Y me dá rabia mi vida

porque sé que te molesta

pero remedio no puedo

por lo tanto que te quiero.

 

Pienso mucho en el pasado

en mi sufrimiento pienso

sé no debiera dar vueltas

por si acaso me mareo…

 

Y en «resaca» siempre acabo

y vuelvo a beber de lo mismo

¡no tengo remedio cielo!…

o me tomas, o me dejas.

 

Soy así… sí, muy tozuda

anclada en tí y el pasado

atada a tí, hoy… mañana

y con la nostalgia pegada.

 

Te voy a decir un secreto

no se lo digas a nadie

pero como a tí te amo

te juro nunca lo he hecho.

 

Te amo como  jamás he amado

y aunque sea «pesadota»

también te diré una cosa:

¡me haces muy feliz, mi cielo!.

 

Aunque sufra muy a menudo

a pesar de mis desdichas…

sólo con quererme un poco

me reconfortas mi vida.

 

Cuando las lágrimas seco

pienso en que tengo la suerte

de amarte tanto, quererte

y para mí ya es suficiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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