¡¡¡DIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS!!!

No se cómo lo has hecho

cómo lo haces…

pero siempre me sorprendes

y me va a dar un ataque.

 

Tengo el corazón que se me sale

golpea para fuera como escapando

un día se me sale y en la mano

no voy a saber cómo meterlo.

 

¿Cómo puedes sorprenderme cada día?

soy tonta por hacerme esa pregunta

de tí puedo esperar miles de cosas

que me dejen con la boca bien abierta.

 

Te cuento que llevé una gran sorpresa

con la magia con que me tienes embobada

hasta última hora me tienes esperando

a cualquier regalo que me hagas.

 

Porque son regalos todos ellos

cualquiera que sea tu ocurrencia

siempre tienes un as bajo tu manga

que sacas a pasear cuanto te plazca.

 

Y me encanta y a la vez me preocupa

porque me las haces pasar casi canutas

me escondo en los rincones más absurdos

temiendo que me encuentren al momento.

 

Los sustos que me «pegas»…

¡SON TREMENDOS!

un día tú tendrás un escarmiento

y yo mis manos lavaré como Pilatos.

 

¡Allá tú y las consecuencias!

lo mío quizá sea lo de menos

echando espuma blanca por la boca

pero a tí, cortarte las piernas será poco.

 

Y a ver con «QUÉ» andas cuando sea

te veo pasear en patinete

con una banderita de juguete

y una «viserita» de mil rayas…

 

Eres un osado y un valiente

pero a veces, es mejor ser un cobarde

para mí, ya sabes serás el héroe

sin ponerte tan «chulito» y sin pasarte.

 

Me ha encantado mi vida tu osadía

pero ten mucha prudencia te lo pido

que me pones a cien, me va a dar algo

y sin mí no podrás seguir jugando…

 

¡Aplícate el cuento, pues!…

y ándate con sumo cuidado

que gracioso puedes ser un rato

y mucho tiempo…¡demasiado!.

 

 

 

 

 

 

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