NO TIENES FIN…

Interminable eres mi cielo

sin fín como nadie eres

exististe desde siempre

y seguirás existiendo.

 

No se borrará tu historia

yo me encargaré de ello

tú no tendrás un final

no cabrá un ¡se acabó!.

 

Perdurarás en mi amor

cerrado en mi corazón

no te dejaré escapar

¡y te lo juro por dios!.

 

Por el que sea, si existe

por el sol, el universo

por ahora, es el que vemos

al otro, no conocemos.

 

Y, cuando hablo contigo

y se produce un silencio

es de los dos vida mía

se nos van los pensamientos.

 

Que coincide en nuestra mente

los dos pensamos lo mismo

el silencio sólo es nuestro

se traduce en un «te quiero».

 

Sin pensar en un futuro

que seguro que es incierto

y es la fuerza que tenemos

que lo sigue manteniendo.

 

Y me ocurre que, a menudo

salgo al jardín y me quedo

mirando al cielo, perdida

con el vidrio que yo quiero.

 

Corto queda el infinito

para perder mi mirada

con tu rostro dibujado

en tu recuerdo embobada.

 

Ahí estás, tú me das fuerza

y poder seguir soñando

toda esa vida inventada

como cualquier cuento de hadas.

 

Me aconsejas, me consuelas

me enseñas y me corrijes

¡ay si estuvieras conmigo!…

¡OTRO GALLO CANTARÍA!

 

 

 

 

 

 

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