MI SUERTE

Cuando en mi diccionario no existía (también es verdad que ni me molesté en buscarla)

tampoco en quinielas y loterías… (tampoco es que jugase mucho)

en tómbolas, miserables «fiambreras» (para dar de comer a un regimiento hambriento)

y en las rifas del colegio un «tú y yo» (de mierda… eso sí, al menos bordado a mano).

 

De repente, de muy pequeña llegó un día

y también, casi todavía pequeña, se fué…

desde aquel día no volví a saber de ella

tampoco hice nada por encontrarla.

 

Pero un día, ya con años encima

apareció, sin más, de repente

la recibí con muchísima alegría

sigo sin leer su definición, no me hace falta.

 

Sé, que ahora siempre estará de mi lado

por los cuatro costados que me rodean

por las venas y nervios que me recorren

por los latidos que en mi corazón explotan.

 

Contigo, estará siempre conmigo

no desaparecerá ya de mi mapa

no dejaré ya que jamás se escape

en mí quedará siempre pegado.

 

Mientras tú estés, vivas y respires

cuando sienta tu voz pegada a mi oído

susurrándome te quieros de cuando en vez

sintiéndo tu piel contra la mía.

 

La SUERTE  de tenerte es un regalo

que se hizo esperar, pero ya es mía

tan bien es merecida, ¡mánda huevos!

después de los pesares que he pasado.

 

TU, has sido el premio deseado

más que mil millones de pesetas

más que los regalos de una rifa

mucho, mucho más de que esperara.

 

Siento que mis sueños se han cumplido

nunca imaginé fuesen reales

de cardenales mis brazos son marcados

de tantas, tantas veces peñizcarme.

 

Ahora… que me dure lo que sea

estoy ya satisfecha, es demasiado

me haces tan feliz, cariño mío…

que un segundo de esta suerte es suficiente.

 

¡Qué suerte de saber que me has tocado!.

 

 

 

 

 

 

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