NO ESCONDAS TU SENTIR.

Posiblemente hay personas

que debían de ser mudas

las que hablan demasiado

por el hecho de hacer daño.

 

Esas son conocidas de sobra

y no esconden su maldad

al revés, de ella hacen su vida

y se lucran sin piedad.

 

Cuando se hace al contrario

no se puede uno callar

lo ocurrido en una vida

es que pasó de verdad.

 

Nunca me perdonaría

que omitas tus sentimientos

pensando me hicieras daño

por ocultar tu verdad.

 

Yo, por encima de todo

te quiero, a más no poder

nunca veré como daño

lo que tú sí que no ves.

 

La vida es así cariño

no la podemos cambiar

tú eres sincero conmigo

y yo contigo seré.

 

Si, como a un crío te veo

a escondidas vaciar

la tinta que hay en tu pluma

¡conmigo te has de encontrar!.

 

Pues te pondré más que verde

por dejarme sin leerte

porque, para mí será

un castigo, muy muy fuerte.

 

Me faltará media vida

de pena me moriría

me alimentas de tus letras

con tus versos me oxigenas.

 

Sé que nunca me harías daño

tu alma, «eso» no conoce

con el corazón escribes

y la maldad no conoces.

 

Tu vida acepto y asumo,

respeto cada momento

cada día, cada hora

cada minuto comprendo.

 

Ya no hay nada que la cambie

así fué y eso tenemos

sí que a mí me gustaría

estar en primera fila…

 

Pero siempre he estado ahí

aunque tú no me hayas visto

en un hueco me colaba

en el quicio de una silla me sentaba.

 

No importaba el compañero

ni que gordo o flaco fuese

una «culada» le daba…

¡y mi culo colocaba!. (porque el mío era pequeño, jajaja)

 

Cuando en la mesa te pongas

cógete tu estilográfica

órdénala que no pare…

y escriba ¡lo que ella quiera!.

 

¿Prometido?, dí que sí mi vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

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