La distancia.

Unas manos me agarran fuerte. Me aprietan con dureza los párpados y sujetan mi mandíbula con sus dedos rasgándome la boca. Yo no sé donde están mis manos, sé que las tengo, pero las siento fuertemente encadenadas. Dolor punzante en los oídos, como el despertar de los cañones y el tronar de los cielos.

Llora todo mi cuerpo.

Y, al otro lado del mundo, Johnny, sin saber absolutamente nada de ésto, pide un café con hielo.

Ilogikah.

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4 Comentarios

  1. por ilogikah publicado el 15/09/2009  11:11 Responder

    Es más de lo que parece, para entenderlo hay que pensar un poco...

  2. por Lascivo publicado el 16/09/2009  10:45 Responder

    lo único que me viene a la mente es... ¿el café lo hacen con personas?

  3. por xio publicado el 17/09/2009  18:37 Responder

    pues yo lo entiendo como que una persona lo esta pasando fatal...sufriendo, encadenada a un amor, y en cambio la otra persona se esta tomando un cafe sin preocupaciones...¡¡
    yo lo entiendo asi..

  4. por One publicado el 21/09/2009  20:58 Responder

    A mí me viene a la mente el videoclip de Metallica con las imágenes finales de Johnny perdió su fusil... pero por mucho que uno piense lo que hay es lo que hay, y si no se entiende más es tanto problema del lector como del escritor. Quizá mayor problema para el escritor, por desgracia.

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