HIELO: QUINTA PARTE

Primera parte
Cuarta parte

Las letras aquí son más difíciles de entender, y el papel está arrugado allí donde cayó alguna lágrima. En uno de los bordes hay una mancha marrón.

Hemos empezado a oír gritos inhumanos en la habitación de las literas. Dressler ha cogido los sedantes, Ana se ha hecho con el hacha y yo me he armado con el revólver naranja de bengalas. ¡Yo tendría que haber cogido el hacha! Yo soy más fuerte, y Dressler tenía la muñeca rota. No podré perdonármelo nunca.

Los gritos eran espantosos, pero a veces me recordaban a la voz de Wolff. Hemos abierto la puerta y…Había sangre en las paredes, en el suelo y en las literas. La luz era tan escasa que las manchas eran de color negro. Wolff estaba de pie, con algunos cinturones colgando de sus brazos, golpeándose torpemente contra la pared, una y otra vez. Le chorreaba sangre de la boca y tenía la cara deformada por los golpes.

Hiro tenía parte del cuerpo en el suelo y parte en la litera. Estaba lleno de arañazos y mordiscos, que le habían arrancado partes de la cara, algunos dedos…Estaba desangrándose, pero aún tenía los ojos abiertos y se movía.

Nos quedamos helados. Muertos allí mismo. Entonces Wolff se abalanzó sobre nosotros, mordiendo, gritando, arañando y pateando. Todo fue muy rápido. Yo me caí al suelo y me golpeé. Perdí las gafas. Dressler le clavó la jeringa pero Wolff cayó sobre Ana y empezó a moderla como un animal salvaje. Dressler golpeaba a Wolff con las manos y las piernas, pero el otro estaba fuera de sí, seguía mordiendo a Ana como si nada. ¡Cruj! ¡Cruj! Una y otra vez, muy fuerte, una y otra vez. ¡Cruj! ¡Crunsj! ¡Dios! Cómo gritaba ella…se me hiela la sangre.

Apunté con la pistola lanza-bengalas, pero me temblaba todo el cuerpo y no quería darle a Dressler. No tenía gafas, todo estaba oscuro y borroso. Soy un mierda. Un cobarde.

En ese momento, Hiro salió de la habitación arrastrándose y dejando un reguero de sangre a su paso. Veía su cara algo borrosa, pero le colgaban partes. ¡Dios! Le disparé, le di y su cuerpo salió despedido varios metros, con la cabeza ardiendo. Ni así dejó de gritar esa…esa cosa.

Me meé encima. Wolff ahora estaba enganchado a Dressler. Los dos gritaban igual. Ana estaba en el suelo en medio de un charco de sangre, con la mirada perdida y el hacha cerca de su mano inerte. Wolff y Dressler cayeron al suelo. ¡Tendría que haber cogido el hacha! Podría haberle salvado.

Pero no lo hice.

Salí corriendo, atravesé el laboratorio y cerré la puerta de la habitación. Arrastré la estantería y las literas, y las puse delante de la puerta.

No sé cuánto tiempo llevo aquí encerrado. Duermo acurrucado en un rincón, en el suelo, tan solo iluminado por la débil luz de un foco de emergencia y atento a todo lo que oigo, como un animal asustadizo. Pero no se oye nada salvo los crujidos del hielo presionando el acero. El metal rechina con dientes de hielo, se oyen chasquidos que parecen huesos viejos partiéndose, pequeños y rítmicos golpes resuenan por los pasillos vacíos y oscuros como pasos inhumanos. El hielo va a aplastar el barco como si fuera un huevo.

El océano es sabio. Cuando el hielo nos destruya, nos acogerá en su seno para evitar que difundamos la suciedad.

Cada día noto más la presión en mi cabeza, como si faltase el aire. Sólo por pensar en el hielo empujando y en la oscuridad fría y espesa que hay a pocos metros bajo el suelo del camarote, me dan escalofríos. Y ellos me esperan ahí fuera. Toda esa sangre seca y fría me acusa. Sus ojos desprovistos de vida vigilan la puerta de mi habitación. Esperan a que salga, sí. Noto sus dientes en mi nuca.

Tengo que mear en una esquina. No tengo nada de comida ni de bebida y ya estoy pensando en beberme mi propia orina. Escribo esto para no volverme loco. ¿Cuándo va a llegar la ayuda?

Ya está. Nunca pensé que pudiera saber tan mal. Está espesa, huele mal y es oscura. Tengo calambres en el estómago. No estoy bien, tengo frío y estoy sudando.

Última semana

Hoy me he cagado encima, he soltado por el culo hasta la última gota de agua que me quedaba. Aún me quedaba un poco para gimotear, como el cobarde cabrón que soy. Estoy infectado y voy a morir en este barco.

No, no voy a permitirlo. Voy a salir de mi habitación, atravesaré el laboratorio y no miraré los cadáveres, abriré esa maldita puerta y llegaré a las cubiertas superiores. Avisaré por radio y pediré que nadie venga a rescatarnos. La bacteria podría propagarse…sería horrible. Con el frío de este invierno, podría difundirse muy fácilmente, por Europa, por América. Después, dejaré el barco y caminaré por el hielo, con este diario a cuestas.

O quizás me quede aquí y me inyecte todos esos sedantes.

Espero que alguien encuentre este diario y entienda lo que aquí pasó.

Por si no lo consigo, me despido ya. Te quiero papá, te quiero mamá. Os echaré de menos. Y a ti también, Marta, espero que estés bien. Siento haber sido tan cobarde. Lo siento, lo siento de veras. Espero que, llegado el caso, nuestro trabajo con la bacteria sirva de algo.

Manuel Garrido Hernández

Fin del extracto de la prueba 27/PS-15/03

OMS. Sección 2. Comisión de Emergencia nº 23. Investigación caso “Polar Star”: Origen de Wolffelia Polaris.

Gonzalo López Sánchez

Gonzalo López Sánchez, nacido en Barcelona en 1987, aunque posteriormente reside en Madrid, Guadalajara y Málaga. Licenciado en Biología en la Universidad Autónoma de Madrid y Máster en Microbiología en la misma universidad. Aficionado a la historia, los juegos de rol y la escritura de relatos breves.

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7 Comentarios

  1. por xplorador publicado el 16/11/2010  23:18 Responder

    ¡Se acabó!

    Si habéis llegado hasta aquí, espero que el camino no haya resultado demasiado arduo y que os hayáis entretenido al menos un poquito. Sería genial que hubierais sentido algo de angustia y quizás miedo.

    Gracias a Elva, Helena, Javi y Laura por haber leído el relato, por sus comentarios, sugerencias, correcciones y ánimos.

    Ahora que está terminado, espero vuestras críticas, en especial las tuyas, Lascivo.

    ¡Un saludo!

  2. por champinon publicado el 17/11/2010  00:06 Responder

    Mola!!!

    Empecé a leermelo pero pensé, cuando lo acabe...
    Después me dijo Lascivo que era genial y que habia que leerselo, asi que lo empecé... uno tras otro me tragué los 4 que habian, y ahora el quinto, la culminación, fantástica, es quizás la que me ha tenido más con el nudo en el estómago.

    Gran redacción y genial la ambientación.

    Haz otro, rápido!
    Por cierto, tu relato me ha inspirado esta mañana para hacer uno muy cortito, igual lo cuelgo aqui mismo, como comentario xDDD

  3. por Lascivo publicado el 24/11/2010  10:23 Responder

    Por lo que a mí respecta, obra maestra. Tienes casi asegurado mi voto para el concurso, aunque el de Astharea es un muy posible rival... Bueno, no debería decir aquí estas cosas, je, je, je.
    Poca crítica tengo, me ha gustado mucho. Quizás, y sólo quizás, lo hubiera alargado un poco más. Sólo un capítulo. Puede que diga esto porque he disfrutado leyéndolo y no quería que acabara, o porque en realidad el final se me ha hecho precipitado. En todo caso: chapó.
    Un saludo y enhorabuena, Xplorador.

  4. por xplorador publicado el 28/11/2010  17:11 Responder

    Gracias por los ánimos, así da gusto escribir. Ahora sólo falta que alguien más lo lea XD

  5. por sibisse12 publicado el 29/11/2010  12:28 Responder

    Como han comentado ya, me ha gustado como lo has escrito y la ambientación que le has dado. Muy bueno ;)

  6. por ameliemelon publicado el 17/02/2011  21:41 Responder

    muy muy bueno!

  7. por Bayushi Yuna publicado el 22/12/2012  22:25 Responder

    OMG!!! Increíble. Acabo de empezar yo con la narrativa en primera persona y madre mía! Ojalá llegue a hacerlo tan bien como esto algún día. Increíble. He pasado miedo y agobio, te sientes totalmente en el lugar del personaje. También me hubiera gustado que fuera un poco más largo, o quizá saber qué pasa después, aunque teniendo en cuenta la última línea puedo deducir un poc qué ocurre. ¡¡Genial!! Me ha encantado de verdad.

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