La paradoja de la sobrecualificación sentimental

Trabajar toda la vida

para ser el perfecto amante

para ser el perfecto psicólogo,

amigo, consejero, hijo, padre.

Para cubrir sus caprichos

sin obviar necesidades,

para botar mi velero

y navegarle los mares.

Para beberla en su salsa,

para apaciguar los males.

¡En todo ello obtuve un diez!

Estoy en la puta calle.

khajine
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