ANDAINAS

¿Dónde aquellas caminatas

que nos solíamos dar

a orillas de aquella mar

cogiditos de la mano?.

 

Sin agujas de un reloj

que nos marcaran las horas

ir hacia ningún lugar

sin una meta a llegar.

 

Entre risas, carcajadas

y llamando la atención

de todo «bicho viviente»

incluyendo del algún can.

 

Que nos pegaban ladridos

cuando íbamos tan ídos

ensimismados, absortos

que nos hacían saltar…

 

Que con nuestra desvergüenza

sin darnos cuenta siquiera

de que invisibles no somos

y portándonos…¡fatal!.

 

Cómo si solos tú y yo

en este mundo repleto

en este planeta inmenso

no existieran los demás.

 

Y que sin parar de hablar

nos contábamos historias

todas ciertas del pasado

para conocernos más.

 

Sin importarnos un pito

haciendo tal el ridículo

que ni a pensar darnos cuenta

que nos podían mirar?.

 

Aquel largo recorrido

que agotabamos al máximo

sin dejarnos un segundo

de terminar de soñar.

 

Y yo no tengo pasillo

ni un perro al que pasear

ladrar con él ni siquiera

y menos el dialogar…

 

Cuándo me faltas cariño

hablo sóla y me dirijo

a tí en palabras hermosas

enamorándome más.

 

El tiempo se me hace eterno

y en pensamientos recreo

recuerdos y cada escena

que vivimos a la par.

 

Tanto te añoro y te vivo

tanto, tanto estoy amando

que con eso a mí me basta

aunque quisiera algo más.

 

 

 

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