ANTIGUA – 25 de Julio de 2009 (1ª DE 3)

25 DE JULIO DE 2009. UN DÍA ANTES DEL SALTO

Es sábado, y ayer me fui de juerga con, entre otros, mi compañero de piso Óscar, que sigue en Madrid (él es de Cáceres) porque está trabajando de camarero en un bar justo en nuestra calle, y con Jolín, cuya beca de estancia en Madrid dura un año más, y no tiene suficiente dinero para permitirse volar a su Hong Kong natal y volver a España en septiembre. Juandi, mi otro compañero de piso, también está viviendo con nosotros pese a ser verano (no sé muy bien de dónde es exactamente, pero su acento parece a ratos andaluz y a ratos manchego. La verdad es que nunca le he conocido muy a fondo), ya que está recibiendo clases de verano en una academia debido a sus numerosos suspensos. Aunque, como digo, con Juandi nunca he hecho muchas migas, y no se vino de fiesta con nosotros anoche.

Debo decir que esta noche no he dormido sólo. La hermana de Óscar, Olga… No es que sea mi novia, ni muchísimo menos. Soy soltero. Pero nos acabamos de conocer y, bueno, creo que le he caído bastante bien. Y ella a mí.

Olga, que es un par de años mayor que Óscar y que yo, estudia en su Cáceres natal, y está de visita en Madrid para ver a su hermano menor. Ayer Óscar me dijo que quería que saliera con nosotros para enseñarle la noche madrileña.

­–Por mí encantado, ya lo sabes. ¿Es guapa, tu hermana?

–¡Eh! Mucho cuidadito, que es sagrada –me contestó, un poquito alterado.­

–Bueno, bueno, no lo preguntaba por nada, hombre. Yo te juro que no le toco un pelo. ¿Y por dónde quieres que salgamos? ¿Llamo a todos éstos? –dije, intentando cambiar de tema.

–¡Claro! Quiero que vea que aquí me divierto igual o más que ella en Cáceres. Podríamos hacer botellón primero, y luego irnos a cualquier bar.

–O sea, que quieres emborracharla antes para que no vea lo cutres que son los garitos por los que vamos…

–Dicho así…

–Pues si se emborracha mucho… ¡Ahí sí que no te prometo nada! –le dije, con tono picajoso, e insinué–: Lo mismo logro que le guste Madrid más que Cáceres…

–¡Hijoputa! –me gritó, divertido–. Mira, porque sé que eres tú, que si no… Ahora en serio, a mi hermanita, la tratamos como una reina, que es lo que se merece.

De hecho, creo que la  he tratado bastante bien, por cómo ha acabado la cosa.

El caso es que nos pasamos un poquito con la cantidad de bebida del botellón, y resultó que Olga vino con más ganas de fiesta de lo que esperábamos. También Óscar se pilló una buena borrachera, así que no se ha enterado de momento de lo que ha pasado. Como digo, acabo de conocer a Olga, y ha sido cosa de una noche. No quiero problemas con Óscar.

Respecto a Olga, es justo decir que es una chica muy guapa. Es morena y de estatura media, como su hermano. Pero, mientras que Óscar es más bien gordote, Olga tiene una figura relativamente esbelta. No es que sea muy delgada, no es una gogó, ni mucho menos, pero a mí me gustó desde el primer momento. Tiene unos ojos muy negros y el pelo muy largo. Y una sonrisa muy grande, y sobretodo muy frecuente, por lo que me cayó simpática. Además, le gusta bastante picar a Óscar, por lo que congeniamos casi desde el principio. La noche prometía nada más empezar.

Cuando llegó a casa, yo estaba viendo la tele. Hacía un rato que me había preparado para salir, pero Óscar aún estaba duchándose. Como me aburría, me fui sirviendo la primera copa. Ron con Sprite. Pero me interrumpió el timbre. Era Olga y me pilló con la copa a medio llenar, le faltaba el Sprite.

–Vaya, aquí sí que empezáis pronto, ¿no? Y bastante fuerte.

–¿Te apetece? –dije tímidamente, casi inaudible. No me esperaba a una chica así.

Olga rompió a reír, supongo que por el hilillo de voz que me salió, y mi enrojecimiento facial posterior no ayudó a que parara. Finalmente, me aclaré la garganta y, poniendo una voz cómicamente gutural, me presenté. Ahora reíamos los dos, y ella, mientras se reía, me agarraba del antebrazo. ¡Qué tacto tan cálido!

Pero me estoy yendo por las ramas, y no voy a contar mi método de ligoteo (que rara vez funciona). No se lo diría ni a un trozo de papel, así que iré a lo realmente importante.

Yizeh. 2009

Yizeh Castejón

Escritor, físico, profesor, capoeirista, innovador. Nacido en Madrid en 1986. Creador de Sopa de Relatos, la web de escritura libre. Editor y autor del libro de cuentos "Sopa de Relatos" y de futuros proyectos. Alumno de h2i Institute.

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6 Comentarios

  1. por Lascivo publicado el 28/07/2009  20:10 Responder

    como ha explicado vicente, estos son los acontecimientos inmediatamente anteriores al salto. Lo que es el salto, después se explicará

  2. por zadel88 publicado el 30/07/2009  05:36 Responder

    Disculpará mi ignorancia, pero me ha quedado la duda... ¿Qué es una chica gogó?

  3. por Lascivo publicado el 30/07/2009  09:49 Responder

    una gogó es unja bailarina de discoteca, que suelen tener un cuerpo espectacular

  4. por zadel88 publicado el 30/07/2009  14:43 Responder

    Ve que curioso... aquí se les llama ídolos, o "bailarinas exóticas"... que curioso como cambian los nombres de los trabajos dependiendo del país... genial.

  5. por Zilniya publicado el 31/07/2009  19:00 Responder

    Eso es lo divertido de los idiomas!

  6. por Pequadt publicado el 21/09/2009  19:40 Responder

    Me esta enganchando la lectura ^^

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